Cómo ve Palacio a Alejandro

Cómo ve Palacio a Alejandro
Alvaro Ramírez
Piso 17

Piso 17 escribe Álvaro Ramírez Velasco 

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo realizó el sábado su duodécima visita a Puebla. Once de ellas han sido con Alejandro Armenta Mier como gobernador. Hay, de ella hacia él, afecto en lo personal y confianza en su desempeño como mandatario y representante de la Cuarta Transformación (4T). Confianza es una palabra muy fuerte e importante en el concierto nacional y en el proyecto social de la presidenta.

Ella no es de tonos medios; su “sí” es simple total y sus “no” son también siempre innegociables.

En Palacio Nacional —confían las voces adecuadas— se tiene certeza de que el gobernador poblano está haciendo un muy buen trabajo y que en el desarrollo del Segundo Piso de la 4T y en el proyecto del movimiento hay solidez en Puebla.

Son 22 los gobiernos estatales de la 4T en el país y se prevé refrendar las plazas que ya se gobiernan, incluso, aquellas que representan elecciones complicadas, y también ganar una nueva y muy importante (eso será materia de otra entrega); y de todas esas administraciones estatales de la Cuarta Transformación, sobre Puebla se tiene especial “confianza”. Sí, la palabra fuerte e importante.

La buena relación entre Claudia Sheinbaum y Alejandro Armenta no es un secreto. Ella públicamente ha dicho decenas de ocasiones lo bien que ve la administración armentista. “Está haciendo un gran trabajo”, le ha dicho prácticamente todas las ocasiones que ha estado en la entidad.

Sin embargo, no falta la voz insidiosa, que ha dicho que lo hace por cortesía. No es así, en absoluto. Claudia Sheinbaum Pardo lo dice con absoluto convencimiento y convicción, aseguran quienes la han escuchado en Palacio.

La confianza es un camino que se pavimenta con el tiempo, eficiencia y con evidencias, además de trabajo y lealtad al proyecto social. Todo ese contexto lo tiene Alejandro Armenta.

Hay quienes reconocen que hace unos meses, no era de todo así. Un pequeño resquicio para las críticas y las cejas levantadas, se dio con episodios impulsivos del gobernador. Pero también eso sirvió para que hoy sea tan notable la empatía que tiene con la gente, en su día a día, y en la evidente cercanía con las y los poblanos.

Ya ha dicho, o sea de paso, y eso como opinión personal de este reportero, no hay un modelo de gobierno de proximidad con las y los ciudadanos, que en ningún estado de la República, replique el modelo de la presidenta Sheinbaum, como sí lo hace Alejandro Armenta.

La buena relación entre la presidenta y el gobernador no es solamente ante las cámaras; la sintonía no es solamente para el boletín de prensa.

Los ojos que ven bien al poblano desde Palacio Nacional son muchos.

Las cejas alzadas se abatieron hace ya tiempo, por los resultados de Alejandro.

Se llama “confianza”, y sí es una palabra muy fuerte y muy importante.

 

@Alvaro_Rmz_V