Cortinas de humo

Cortinas de humo
Fernando Maldonado
Parabólica Nay Salvatori

Parabólica.MX escribe Fernando Maldonado

Pocos perfiles existen en la escena poblana con la habilidad para acaparar la conversación en el ecosistema digital como “la señora de las lomas”, la diputada de Morena, Nayeli Salvatori Bojalil. Para mal y para bien, Nay Salvatori es seguida para ser admirada o condenada por quienes acceden a sus contenidos habituales. La perspectiva o juicio respecto de su persona depende habitualmente de varios factores: condición social, económica, generacional y la formación política de quien la ve.

Puede ser frívola para unos, audaz para otros; ocurrente tal vez y por lo general casi todos tienen una opinión respecto de sus personajes construidos desde su psique.

Por eso no es extraño que haya vuelto a encender el debate con el anuncio de su iniciativa para castigar a quien denuncie ante las instancias responsables la desaparición sin estarlo, de una persona, familiar o no, como ocurrió la semana previa con el de una joven que se ausentó sin aviso previo a una familia que hizo lo que cualquier persona dominada por la desesperación propiciada por la ausencia inesperada del pariente ignoto.

La iniciativa, previamente anunciada en la Cámara de Diputados, tuvo en realidad la mayor cantidad de reacciones en redes sociales porque es ahí en donde existe una presencia dominante de la legisladora. La propuesta pudo haber nacido muerta a la luz de las opiniones que dentro del propio partido se han escuchado tan pronto se supo de la intención y contenido. Fue sin embargo la postura firme de la diputada panista Susana Riestra la que alentó el encendido debate… Pero en redes, no en la tribuna.               

Y es que el engagement (compromiso) que alcanza Salvatori en distintas plataformas supera por mucho a cualquiera de los actores de la vida pública y del espectáculo con proyección nacional por la manera en la que administra sus personajes en X, Tik Tok, Instagram y Facebook, que no es sino el resultado del entendimiento de la lógica que siguen los usuarios de cada una de esas redes sociales.

De haber ocupado un lugar en el espectro del cuadrante, cuando en 2010 hizo Ta’Carbón, un programa en la radio comercial que acaparó la atención de chicos y grandes, se convirtió en la figura dominante en la esfera digital a tal grado que no es extraño que en la calle, el café o en el restaurante haya mujeres (y hombres) que se acerquen a buscar una “selfie” con la “señora de las lomas”.  

En Tik Tok, tiene alrededor de 3 millones de usuarios y en Instagram casi medio millón; en Facebook posee otras 600 mil personas que están atentas de lo que dice y hace Salvatori.  En X, la plataforma en la que según diversas mediciones están quienes mayor interés se tiene por la cosa pública supera los 231 mil, así que lo que ahí plasma enciende de inmediato para beneplácito del morbo, los críticos de su perfil disruptivo o quienes repelen todo lo que suene a cuatroté.      

La enorme caja de resonancia que tiene a su disposición para exponer sus contenidos es de mucho mayor alcance del que disponen sus compañeras de legislatura en el Congreso de Puebla y también lo fue cuando en 2018 fue por primera vez diputada federal. Se traté en todo caso de un buen distractor del que habrá que preguntar ¿de parte de quién?

 

@FerMaldonadoMX