Parabólica.MX escribe Fernando Maldonado
Omar García Harfuch, el súper secretario de la presidenta Claudia Sheinbaum, ya se promueve en bardas en la vía pública en la zona metropolitana de Puebla.
En letras visibles, grandes y en color guinda se lee desde la semana pasada “Omar GH”. Nada más, pero nada menos en la avenida Municipio Libre, en la línea limítrofe de la capital y San Andrés Cholula.
No es menor porque se trata del titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana del gobierno federal, pieza clave en el combate contra la criminalidad que carga con el tropiezo en la interna de Morena en 2018, cuando una Clara Brugada, obradorista de pies a cabeza, le ganó la candidatura a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La pinta de bardas forma parte de los usos y costumbres en la cúpula del partido en el poder. Todo mundo tiene en el imaginario la pinta de bardas, mucho antes de 2024, en todo el país con un perfil muy similar al que tiene quien hoy es presidenta de México con una leyenda lacónica, pero significativa: “Es Claudia”
La derrota de García Harfuch frente a la ex delegada en Iztapalapa lo es para Sheinbaum; tanto que el triunfo de la actual Jefa de Gobierno lo es para el jefe político que vive en Palenque, Andrés Manuel López Obrador.
La figura del titular de Seguridad Ciudadana no había crecido entonces como en efecto, sucedió en los últimos meses. La captura y abatimiento de Nemesio Oceguera “El Mencho” en Jalisco en febrero de este año, no hizo sino apuntalar sus cartas credenciales frente a los sectores duros como el ala de seguridad del gobierno de Donald Trump.
No existe un perfil más visible para competir por la candidatura presidencial en 2029 que el funcionario que creció en el grupo político de Sheinbaum Pardo.
El 28 de febrero pasado Statiscal Research Corporation presentó el resultado de una encuesta presidencial con un nivel de confianza de 95 por ciento en el que el súper policía obtendría el 46.3 por ciento de la votación frente a su más cercano competidor, el polémico presidente de Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego, con 16.4 por ciento.
Un policía con un perfil altamente competitivo en la arena política es en sí mismo ya un fenómeno colocado frente a otros nombres con una alta exposición mediática como Salinas Pliego y Samuel García, el gobernador de Nuevo León, de Movimiento Ciudadano (https://www.instagram.com/p/DVY_9QakWhg/?igsh=MnBjM2M0MmF4ZDY2).
Y según la firma Gobernarte, el más solvente competidor por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México por Morena es el alfil de Sheinbaum con un 41.3 por ciento frente a otros nombres como Luisa María Alcalde con 24 por ciento.
La pinta de bardas en la zona metropolitana de Puebla debió ser palomeada desde alguna entidad de poder con acceso a dinero, logística y capacidad de decisión.
Ingenuo suponer que el nombre del mejor competidor, hasta ahora, del círculo de la presidenta, haya sido escrito en letras color guinda en la vía pública por las damas que bromean y hacen chanza con las cobijas, toallas o imágenes del funcionario a quien ya se le conoce como el novio de México.
En política, no debe olvidarse, lo que parece es. El choque entre la línea política de la inquilina de Palacio Nacional y su antecesor está cerca.
@FerMaldonadoMX