Gali, plato de segunda mesa

Gali, plato de segunda mesa
Fernando Maldonado
Tony Gali Fayad Parabólica

Parabolica.MX escribe Fernando Maldonado 

Para ser Verde ya está bastante maduro y para ser naranja, le falta ciudadanía al ex gobernador Antonio Gali Fayad que ahora luce en redes sociales como el gran operador del Movimiento Ciudadano, a quien abrió las puertas un pragmático Dante Delgado Rannauro, fundador de esa franquicia.

Gali Fayad no habría sido lo que fue sin la mano de quien lo sacó del lumpen de la política, el extinto Rafael Moreno Valle Rosas que operó su propio proyecto presidencial con la colocación en puestos clave de un conjunto de incondicionales sin los que habría sido imposible alcanzar la exposición nacional que adquirió con el dinero público de los poblanos.

El otoñal emecista que ahora figura en la lista de activos del partido busca reflectores, y cargo.

La candidatura por la capital o una diputación que lo reincorpore a la vida pública luego del largo periodo de sombra. El ayuno de reflector y micrófono fue una penosa extensión de la nada absoluta como para un ego de esas proporciones.     

Tras la muerte de su tutor, el 24 de diciembre de 2018 en el fatal accidente en el que también pereció la gobernadora Martha Erika Alonso y la tripulación del Agusta colapsado, hubo un reproche callado. A la línea dura del morenovallismo no gustó la complaciente conducta en los funerales en la Plaza de la Victoria, a los que asistió la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

No se puede pasar por alto la aún existente hipótesis conspiracionista sobre la presunta mano que activó los mecanismos para hacer caer el aparato que trasladaba a la pareja gobernante ese 24 de diciembre y que este año cumple ocho años.  

Es la primera vez que Gali Fayad salta a la escena sin red de protección ni tutor a la vista, salvo la alforja llena de dinero. No sólo hay otros actores, sino que la circunstancia es diametralmente opuesta a la que encontró cuando fue señalado por el dedo del poderoso para ser candidato gobernador en ese mini periodo.

La coyuntura siempre importa. Gali Fayad, el personaje que ciertamente tuvo un crecimiento meteórico en la función pública carece de una sólida carrera en la jerga política, militante o de dirigencia. Fue priista como su creador y luego un panista vergonzante para terminar en un emecista que por momentos parece comparsa de Morena.  

Es producto de la meritocracia, y disciplina a toda prueba. Su nominación para ser candidato a gobernador a mediados de 2016 no fue sino obra de la casualidad: estaba en donde debía estar cuando a su jefe político le rechazaron la candidatura a la titularidad del Ejecutivo.

Si, aunque parezca difícil de asumir, hubo quien le dijo “no gracias” cuando se le planteó ser el sucesor del poderoso: Cabalán Macari Alvaro, a quien en 2015 y contra su propia voluntad habían hecho candidato suplente a diputado federal.  Fue un rechazo que no tenía lógica, sobre todo quienes atestiguaron el hecho. 

Es una historia que aún se cuentan con perplejidad entre quienes formaron parte de ese grupo compacto. En el futuro no existía entonces ningún tipo de riesgo que hiciera pensar en naufragio alguno, sino el futuro cierto de extender el dominio político absoluto más allá de la zona limítrofe de Puebla y por un largo tiempo.

Gali nunca fue la primera y única carta de su creador, el difunto Moreno Valle. Fue un plato de segunda mesa.

 

@FerMaldonadoMX