Parabólica.MX escribe Fernando Maldonado
El periodista José Ureña publicó este lunes en su columna Teléfono Rojo que el gobernador Alejandro Armenta “hizo cuentas con el alcalde de la capital Pepe Chedraui (…) e impulsado el desarrollo del municipio y ha seguridad le ha dedicado once mil 500 millones de pesos” y en la mañanera de inicio de semana, 8 mil millones de pesos para un polo de desarrollo en Huejotzingo.
Para redondear números, entre ambos anuncios son casi 20 mil millones de pesos. El dato numérico no admite interpretación subjetiva: es casi cinco veces el monto que el empresario Carlos Slim anunció el 1 de octubre pasado en palacio municipal, al lado del presidente municipal Pepe Chedraui: 4 mil millones de pesos.
Ni Armenta ni su equipo de trabajo lo han dicho en todos sus términos, pero desde que el gobernador decidió descartar su participación en el anuncio la mañana aquella y dejar sin representación del Ejecutivo, quedaba claro que el mensaje era ese: el proyecto del hombre más acaudalado en México no era la solución para los problemas de la capital.
Las ausencias en política comunican, se sabe. Más aún cuando sucede en medio de un proceso interno en el partido dominante para elegir a quien el próximo 2027 seguro será candidato para pelear por el gobierno de la capital de Puebla, en el que el edil capitalino tiene una posición de privilegio, pues es gobierno y goza de relaciones con factores decisivos.
No solo quintuplica el monto de la inversión que el presidente del Grupo Carso anunció al inicio de este mes, sino que la vocación es diametralmente opuesta, en comparación con los proyectos en la capital y en el territorio huejotzinga.
Cada concepto, el de Slim en tres polígonos del Centro Histórico de la capital y los que trae el estado atienden aspectos diferentes. En el primero de ellos queda claro que atiende a una visión empresarial que busca obtener una renta del dinero invertido como corresponde al espíritu de toda iniciativa empresarial.
Todo modelo de negocio lícito tiene como fin tener un retorno de inversión y una utilidad según la lógica del mercado. Una persona que posee dinero para financiar proyectos de cualquier índole espera en algún momento que el capital de su propiedad regrese íntegro, así como la ganancia.
Caso contrario ocurre con los distintos montos que integran el portafolio de inversión para el municipio de Huejotzingo. Atiende necesidades de desarrollo en distintos renglones sociales que materializa un concepto que ha sido utilizado de manera reiterada en la retórica de la Cuarta Transformación: la prosperidad compartida.
La visión que existe entre uno y otro de los personajes que gobiernan el estado y la capital respecto del uso del dinero privado y público se explica por el origen y formación política que han tenido, pero también tiene que ver con el rumbo que el proceso interno de Morena tiene para elegir a quien deba aparecer en la boleta en la elección municipal de 2027.
No solo eso, sino que además está en juego la carrera por la sucesión en 2030 para la que aún quema un tramo razonablemente largo, salvo para la política, porque en esas lides nada hay tan pantanoso y subjetivo como la aritmética y el tiempo.
No siempre 2 más 2 suman cuatro.
@FerMaldonadoMX