La editorial escribe Jesús Olmos
Se pensaría que ante una tragedia de gigantescas magnitudes como el sismo de 7.4 grados que azotó la región cercana al pacífico colombiano, la prioridad de las autoridades al interior y el exterior sería la atención a la población y los daños presentados.
Pero en Colombia de Abelardo de la Espriella eso no checa. Para ellos, lo primero es quedar bien con el imperio y con sus aliados, y luego todo lo demás.
Ahí se sitúa el comunicado en el que, en medio de la tragedia, reconocen la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, una región perteneciente a Siria.
Es más, los únicos ´países en el mundo que reconocen a los Altos del Golán como territorio de Israel, pues son el propio Israel, su aliado el Gobierno de los Estados Unidos y ahora Colombia, porque el resto del mundo lo reconoce como territorio sirio.
Y es ahí donde queda al descubierto una realidad, la realidad que ya se narra en las redes sociales de colombianos enterados de que su nuevo presidente es una figura decorativa impuesta y que su principal plan es vender cuanto sea posible y entregar cuanto sea posible, para asegurarse su futuro, el de su familia y el de varias generaciones de sus allegados, porque para los colombianos eso solo significa más y más dependencia del vecino norteño.
@Olmosarcos_