La editorial escribe Jesús Olmos
En los Estados Unidos de América (pero más en los de Donald Trump) hay una clara diferenciación en los procesos migratorios y de admisión de migrantes que coloca a las personas como gente de segunda o de primera.
La llegada del ultraderechista y aliado MAGA, Flavio Bolsonaro, a un aeropuerto en Miami lo pone de manifiesto y la reacción de representantes, congresistas y senadores no se ha hecho esperar.
En ese sentido, habló la congresista Sydney Kamlager-Dove quien remarcó que bajo el mando de los republicanos hay dos sistemas de inmigración: uno en el que sus aliados ricos y bien conectados son bienvenidos mientras los inmigrantes trabajadores con antecedentes impecables son aterrorizados en las calles.
Por ello insistir, hay migrantes de segunda delincuentes o a quienes se les investiga por financiamiento ilegal e intromisión extranjera en sus naciones y hay otros a los que no se les investiga por nada que están impolutos, que son cientos de miles y que están siendo perseguidos por el único pecado de no compartir ideas con un magnate xenófobo, machista y discriminador.
@Olmosarcos_