Grandeza inesperada

Grandeza inesperada
Antonio Abascal
El Blog de Puebla Deportes NFL

El Blog de Puebla Deportes escribe Antonio Abascal 

Hace cuarenta años los Osos de Chicago derrotaron a los Patriotas de Nueva Inglaterra por marcador de 46-10 con una gran actuación de su defensiva que capturó siete veces a los mariscales de campo de los Patriotas de Nueva Inglaterra y además logró dos intercepciones, una de ellas devuelta a la zona de anotación en el Super Bowl XX. Los Patriotas de Boston habían iniciado su historia en la NFL en 1960 y cambiaron de nombre a partir de la campaña de 1971|, en la vieja Liga Americana perdieron el campeonato de 1963 ante los Cargadores de San Diego por paliza de 51-10, pero tampoco habían sido protagonistas, ya en la era del super bowl su primera campaña ganadora fue en 1976 cuando acabaron once ganados y tres perdidos bajo la dirección de Chuck Fairbanks y con Steve Grogan al frente de la ofensiva para perder en la ronda divisional ante los Raiders de Oakland por 24-21.

De tal manera hablamos de una franquicia con sello perdedor, que a partir de 1994 se ha convertido en la referente ya que con su triunfo de 10-7 frente a los Broncos de Denver en el juego por el campeonato de la Conferencia Americana llegó a cuarenta triunfos en playoffs para igualar con los 49ers de San Francisco como los máximos ganadores y de ganar el próximo 8 de febrero en Santa Clara se convertirá en el máximo ganador en solitario en la era del super bowl al llegar a siete anillos.

De la primera vez que estuvieron en postemporada en 1976 a su primera visita al súper domingo sólo se habían metido a playoffs en dos ocasiones: En 1978 cuando perdieron en la ronda divisional frente a los Petroleros de Houston y en la campaña de la huelga de 1982 cuando acabaron con marca de 5-4 para perder en comodines frente a los Delfines de Miami. En la campaña de 1985 registraron once ganados por cinco perdidos con el coach Raymond Berry quien como receptor fue figura de los Potros de Baltimore de 1955 a 1967 para ser elegido al salón de la fama en 1973, para llegar a la postemporada donde fueron avanzando a pesar de no ser los favoritos: En la ronda de comodines vencieron 26-14 a los Jets de Nueva York con una buena actuación del mariscal de campo, Tony Eason, luego derrotaron, también como visitantes, a los Raiders en Los Ángeles por 27-20 blanqueando a los locales en la segunda mitad  y en la final de conferencia le pegaron a los Delfines de Miami por 31-14 con tres pases de anotación de Tony Eason.

Era un equipo con jugadores muy llamativos como los receptores Irving Fryar y Stanley Morgan, los corredores Craig James y Mosi Tatupu, mientras que a la defensiva destacaba André Tippett, el apodado “karateca”; sin embargo, en Nueva Orleans en el Super Bowl no hubo posibilidad ante el equipo que había dictado las condiciones toda la temporada con su gran defensiva, los Osos de Chicago que hasta se dieron tiempo de grabar canciones y daban una impresión arrogante con su gran unidad defensiva y una ofensiva cumplidora donde la gran estrella era el corredor Walter Payton. El head coach, Mike Ditka se sumó a Tom Flores como los únicos en ganar súper tazones tanto como jugadores como head coaches, ya que Dikta se había coronado como ala cerrada de los Vaqueros de Dallas, luego de ellos siguió Tony Dungy, campeón como jugador de los Acereros de Pittsburgh y como coach de los Potros de Indianápolis y Doug Pederson quien se coronó como mariscal de campo suplente de los Empacadores de Green Bay y luego dirigió a las Águilas de Filadelfia a su primer anillo de Super Bowl.

Luego de esa visita al juego grande, los Patriotas regresaron a la postemporada en 1986 como campeones de la división este, pero cayeron 22-17 frente a los Broncos de Denver en la ronda divisional para ausentarse durante siete años consecutivos, incluyendo campañas de un ganado por quince derrotas en 1990 bajo el coach Rod Rust en la que la única victoria se dio en la semana dos frente a los Potros de Indianápolis, y en 1992 cuando registraron dos ganados y catorce derrotas con el coach Doug Mcpherson, por lo que para la campaña de 1993 llegó el coach Bill Parcells quien había sido campeón dos veces con los Gigantes de Nueva York, heredó un equipo que había registrado catorce victorias y cincuenta descalabros en los cuatro años previos y de inmediato empezó a poner cimientos para un equipo competitivo a pesar de un registro de cinco ganados y once perdidos.

Otro momento clave para los Patriotas fue la compra de la franquicia por parte del empresario Robert Kraft quien la salvó de una mudanza de ciudad, el 21 de enero de 1994 cambió la historia de la franquicia porque el nuevo dueño fortificó el trabajo de Parcells, ese año seleccionaron a Willie McGinnest, un linebacker que dejó su huella, mientras que el mariscal de campo Drew Bledsoe estableció marcas para el equipo para que cerrara con siete triunfos consecutivos y se lograra el regreso a la postemporada con registro de diez ganados y seis derrotas, aunque en la ronda de comodines perdieron 20-13 frente a los Browns de Cleveland que dirigía un antiguo discípulo de Parcells, Bill Belichik, a pesar de un regreso a la marca perdedora en 1995, el camino ya era distinto, tan distinto como el cambio de logo y de colores en el uniforme ya que del tradicional rojo se pasó al azul.

La campaña de 1996 finalizó con registro de 11-5 para avanzar directo a la rinda divisional donde se impusieron 28-3 a los Acereros de Pittsburgh, para recibir la final de Conferencia en casa ante los Jaguares de Jacksonville que en su segunda campaña de vida ya estaban peleando por llegar al Super Bowl. El 12 de enero de 1997, la defensiva liderada por McGinnest frenó a Mark Brunell para ganar 20-6 y llegar al segundo super bowl para la franquicia, pero el primero en once años. Los Empacadores de Green Bay, del coach Mike Holmgren, fueron los rivales nuevamente en Nueva Orleans. Fue un juego donde los Patriotas tuvieron ventaja de 14-10 en el cierre del primer cuarto con dos pases de anotación de Bledsoe, uno de ellos al ala cerrada Ben Coates (uno de los sellos distintivos de la franquicia en sus campañas de éxito contar con un ala cerrada con talento para atrapar el ovoide), pero los Empacadores regresaron para irse al show de medio tiempo (en el que estuvo James Brown, entre otros) en ventaja de 27-14. En el tercer cuarto, los Patriotas lograron acercarse con la anotación terrestre de Curtis Martin, pero Desmond Howard logró un regreso de patada de 99 yardas para dar el golpe definitivo y decretar la segunda derrota para Nueva Inglaterra en el súper domingo.

Parcells no continuó en el cargo, pero los cimientos permitieron ligar otras dos visitas a la postemporada bajo el mando del coach Pete Carroll, quien había trabajado con Parcells y antes con los 49ers de San Francisco, pero tras una campaña de ocho ganados y ocho perdidos en la que finalizaron en último lugar de la división, Robert Kraft decidió cortar a Carroll para apostar por Bill Belichik quien ya iba a ser presentado como head coach de los Jets de Nueva York; Belichik dejó plantados a los Jets para llegar a los Patriotas y cambiar el panorama de la liga. Para ese momento, los máximos ganadores de la liga en la era del Super Bowl eran los 49ers de San Francisco y los Vaqueros de Dallas con cinco títulos, seguidos de los Acereros de Pittsburgh con cuatro.

La primera campaña fue muy difícil con registro de cinco ganados y once perdidos, pero en el draft previo habían seleccionado en la sexta ronda y con el puesto 199 a un mariscal de campo de la Universidad de Michigan llamado Tom Brady quien prácticamente no jugó a la sombra de Drew Bledsoe. La temporada de 2001 no parecía cambiar mucho cuando arrancaron con par de derrotas: 23-17 frente a los Bengalíes de Cincinnati, dos días antes del ataque a las Torres Gemelas, y ante los Jets por 10-3 en la reanudación de la liga el 23 de septiembre donde se lastimó Drew Bledose para dar paso a Tom Brady quien nunca más volvió a perder su puesto, salvo en la final de la Conferencia Americana (por lesión) frente a los Acereros de Pittsburgh. El novato armó una racha de once victorias en los últimos catorce juegos, incluyendo los últimos seis de forma consecutiva para regresar a la franquicia a los playoffs donde superó a los Raiders de Oakland en un juego bajo la nieve y con la polémica decisión de los jueces que marcaron como pase incompleto un balón suelto de Brady que habría significado el triunfo para los malosos, lejos de ello, los Patriotas empataron para ganar en tiempo extra y luego superar a los Acereros, sin Brady, para llegar al Super Bowl donde esperaban los Carneros de San Luis que eran los campeones defensores y contaban con un gran ataque.

Otra vez en Nueva Orleans, donde habían caído dos veces, los Patriotas disputaron su tercer super bowl donde la receta fue coacheo y más coacheo para detener a los Carneros, además de jugar sin errores, Brady lanzó para 145 yardas, completó dieciséis pases de 27 lanzados y tuvo un pase de anotación a David Patten, para preparar la escena del gol de campo de la victoria de Adam Vinatieri que significó el primer título para la franquicia, que si bien se perdió los playoffs de 2002 a partir del siguiente año se convirtió en un habitual de la postemporada ganando las ediciones XXXVIII a las Panteras de Carolina y XXXIX a las Águilas de Filadelfia, en el cierre de una primera dinastía a la que todavía le dio para perder dos ediciones muy cerradas de Super Bowl frente a los Gigantes de Nueva York.

Con Brady en los controles, con cambios a la ofensiva y con Belichik al mando, los Patriotas ganaron el Super Bowl XLIX a los Halcones Marinos de Seattle cuando Pete Carroll se equivocó al manar un pase en la yarda uno en lugar de correr con Marshawn Lynch, lo que evitó el bicampeonato para los Halcones Marinos, luego se volvieron a coronar en el LI con el regreso más grande en este tipo de partidos ya que perdían 28-3 en el tercer cuarto para empatar y en el tiempo extra alcanzar el triunfo con la carrera de James White. Tras perder el Super Bowl LII en un tiroteo con las Águilas de Filadelfia, en el LIII ganaron el sexto en una batalla defensiva a los Carneros de Los Ángeles para igualar a los Acereros de Pittsburgh en seis anillos como los máximos en esta era. Brady se fue a continuar su legado en Tampa Bay, Mac Jones parecía ser el heredero, peto Belichik no pudo hacer la reconstrucción y dio paso a un año donde Jarod Mayo se encargó del equipo con un mariscal de campo novato como Drake Maye, al finalizar con cuatro ganados y trece perdidos, Robert Kraft dio otro volantazo y apostó por Mike Vrabel quien fue campeón como jugador con los Patriotas.

De un equipo que estaba cerca de la mudanza a uno que el 8 de febrero buscará su séptimo campeonato, algo que lo dejaría en solitario. De un equipo al que se creía que no volvería a ganar sin Belichik y Brady, a uno que se parece al de 2001 en el sentido que encontraba formas de ganar y basaba su éxito en el buen coacheo y en la habilidad para cometer menos errores que el rival. Vrabel puede hacer historia como el primero que gana Super Bowl tanto como jugador como coach en el mismo equipo, lo puede hacer con un mariscal de campo de segundo año que ha ido creciendo con el coordinador ofensivo, Josh McDaniels. Nueva Inglaterra no es favorito frente a los Halcones Marinos de Seattle, pero es el equipo que se ha especializado en ganar cuando parece desahuciado, bien le valdría a Mike McDonald y a los Halcones Marinos preparar a fondo el juego porque el sello de Robert Kraft como dueño de los Patriotas es alcanzar la grandeza de forma inesperada.

 

@abascal2