Fondo y Forma escribe Yani López
La estructura detrás de tu tranquilidad financiera.
Cuando pregunto a las personas cuánto creen que necesitarán para vivir durante su retiro, las respuestas suelen ser muy parecidas.
"Con unos $30,000 pesos al mes estaría bien."
"Yo creo que con $50,000 pesos."
"Con que tenga mi pensión, me alcanza."
Sin embargo, cuando les hago una segunda pregunta, casi siempre aparece un largo silencio:
¿Cómo llegaste a esa cantidad?
La realidad es que la mayoría de nosotros nunca hemos calculado cuánto dinero necesitaremos para mantener nuestro estilo de vida cuando dejemos de trabajar. Simplemente hacemos una estimación al aire, sin considerar que el retiro puede durar 20, 25 o incluso 30 años.
Hagamos un ejercicio muy sencillo. Piensa en tus gastos mensuales actuales.
¿Cuánto destinas a alimentación? ¿Cuánto pagas de vivienda, servicios, transporte, seguros, entretenimiento, apoyo a tus hijos o a tus padres? ¿Cuánto gastas en salud?
Ahora imagina que mañana dejas de trabajar.
Muchos de esos gastos seguirán existiendo. Algunos incluso aumentarán. Es probable que tengas más tiempo libre, pero también es muy probable que necesites más atención médica, medicamentos o tratamientos relacionados con la edad.
Por eso, planear el retiro no consiste únicamente en preguntarnos cuánto vamos a recibir de pensión, sino cuánto necesitaremos realmente para vivir con tranquilidad.
Los especialistas en planeación financiera suelen recomendar que una persona busque contar con un ingreso equivalente al 70 % u 80 % de su último salario para mantener un nivel de vida similar al que tenía antes de retirarse. Si hoy ganas $40,000 pesos mensuales, probablemente necesitarás entre $28,000 y $32,000 pesos cada mes durante tu retiro.
La diferencia entre lo que recibirás y lo que realmente necesitarás tiene un nombre: brecha de retiro.
Esa brecha no desaparece por sí sola. Debe cubrirse con ahorro, inversiones y una estrategia patrimonial construida durante la vida laboral.
Aquí es donde muchas personas descubren que el verdadero problema no es la falta de intención, sino la falta de planeación. Nunca se sentaron a hacer números. Nunca calcularon cuánto necesitarán, cuánto podrían recibir y cuánto tendrían que ahorrar para cerrar esa diferencia.
Además, hay un factor que solemos olvidar: la inflación. El dinero que hoy alcanza para cubrir determinados gastos no tendrá el mismo poder adquisitivo dentro de veinte o treinta años. Por eso, el ahorro destinado al retiro no solo debe existir; también debe buscar preservar y hacer crecer su valor en el tiempo.
La buena noticia es que no necesitas tener todas las respuestas hoy. Lo importante es comenzar a hacerte las preguntas correctas.
¿Cuánto quiero recibir cuando me retire?
¿Cuántos años podría vivir después de dejar de trabajar?
¿Qué patrimonio estoy construyendo para esa etapa?
¿Mi estrategia actual será suficiente?
Planear el retiro no significa dejar de disfrutar el presente. Significa darle la oportunidad a nuestro "yo del futuro" de vivir con la misma tranquilidad con la que hoy soñamos llegar a esa etapa.
Porque el mejor plan de retiro no es el que empieza cuando faltan cinco años para jubilarse. Es el que comienza el día en que decidimos tomar el control de nuestro futuro financiero.
¿Ya sacaste cuentas?
Yani López
Asesora Profesional de Seguros
Datos de contacto:
Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Celular: 2281241373