Las deudas buenas y las deudas malas: cómo saber cuándo endeudarse tiene sentido.

Las deudas buenas y las deudas malas: cómo saber cuándo endeudarse tiene sentido.
Yani López
Fondo y forma

Fondo y Forma, escribe Yani López 

La estructura detrás de tu tranquilidad financiera.

¿Te han dicho alguna vez que las deudas son malas? Que hay que evitarlas a toda costa, que el que debe no duerme, que lo mejor es no deber nada a nadie. Y aunque hay mucho de verdad en eso, la realidad es más interesante.

No todas las deudas son iguales. Y aprender a distinguirlas puede ser una de las decisiones financieras más inteligentes que tomes.

La deuda que te hunde

Imagina que usas tu tarjeta de crédito para pagar una cena, unas vacaciones o ropa que no necesitabas urgentemente. Al final del mes no puedes pagar el total y solo abonas el mínimo. Lo que parece un alivio momentáneo se convierte en una bola de nieve: los intereses se acumulan, pagas más de lo que compraste y ese dinero no generó nada a cambio. Solo te costó.

A eso le llamamos deuda mala: la que financia gastos que ya se consumieron, que cobra intereses altísimos y que no deja nada productivo atrás. Los créditos de nómina para cubrir quincenas cortas, el "compra hoy y paga en 18 meses sin intereses" que sí tiene letra chiquita, o los préstamos entre amigos que nunca terminan bien... todos pueden caer en esta categoría si no se usan con cabeza.

La deuda que te impulsa

Ahora imagina otro escenario. Pides un crédito para comprar una propiedad. Cada mes pagas una mensualidad, sí, pero también estás construyendo un patrimonio que con el tiempo vale más. O inviertes en una herramienta, un curso, o un equipo que te permite generar más ingresos de los que te cuesta el crédito. Eso es una deuda buena: la que pone a trabajar el dinero del banco a tu favor.

No significa que sea gratis ni que no implique riesgos. Significa que lo que obtienes a cambio vale más que lo que pagas por ella.

¿Cómo distinguirlas?

Hazte estas dos preguntas antes de endeudarte:

¿Este dinero va a generar algo o solo va a desaparecer? ¿Puedo pagarlo sin comprometer mis necesidades básicas?

Si la respuesta a la primera es "no" y a la segunda es "con trabajos", probablemente estás ante una deuda que te va a costar más de lo que crees.

No se trata de nunca endeudarse. Se trata de endeudarse con intención, con información y con un plan claro de cómo vas a pagarlo.

Porque el problema no es la deuda en sí. El problema es no saber qué tipo de deuda estás adquiriendo.

 

Yani López

Asesora Profesional de Seguros

Datos de contacto:

Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Celular: 2281241373