El Blog De Puebla Deportes escribe José Manuel Gómez
Terminó la temporada regular y se viene una larga etapa de playoffs para decir al ganador del título Larry O’Brien de la NBA; la quinteta que se quede con el campeonato tendrá que ganar dieciséis partidos más en busca de levantar el ansiado trofeo y una de las franquicias que anhela tenerlo son los Knicks de Nueva York un equipo clásico de la liga que no se ciñe la corona desde los campeonatos conseguidos en las campañas 1969-1970 y 1972-1973.
En ambas finales superaron a los Lakers de Los Ángeles, en el episodio de la temporada 1969-1970 el equipo dirigido por el entrenador Red Holzman se impuso en siete juegos al quinteto californiano en aquel momento dirigido por Joe Mullaney; fue una serie de poder a poder que se decidió en el último duelo en el Madison Square Garden con un triunfo 113-99 a favor de los locales que estaban comandados por figuras de la talla de Bill Bradley quien sumó 17 puntos, 4 rebotes y 5 asistencias para la victoria de su equipo, además de Walt Frazier que esa noche lideró al equipo con 36 unidades y 19 asistencias.
Por los Lakers aparecieron, entre otros, Jerry West con 28 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias y la gran figura de Wilt Chamberlain quien colaboró con 21 unidades y 24 tablas para el equipo de “Purpura y Oro” que no pudo quedarse con el gallardete; aunque dos años después cobrarían revancha con un campeonato en cinco juegos ante los neoyorquinos, Pat Riley se había sumado a la franquicia californiana que se quedó con el trofeo en la campaña 1971-1972.
Un año después, en el curso 1972-1973, volverían a enfrentarse y los Knicks se quedaron con el trofeo también en cinco enfrentamientos, en está ocasión el duelo definitivo se disputó en “The Forum” en Inglewood, California; fueron fundamentales 23 puntos de Earl Monroe, otra sólida actuación de Bill Bradley con 20 unidades, 7 rebotes y 5 asistencias, además de los 18 tantos y 9 tablas de Walt Frazier y otros 18 de Willis Reed para cobrar la afrenta ante los locales que se quedaron cortos con el 102-93 en el duelo que resultó definitivo.
Fue en la década de los noventa que la quinteta neoyorquina volvió a aparecer en finales, veintiún años después y curiosamente dirigidos por Pat Riley se presentaron ante los Rockets de Houston en aquella serie antológica que enfrentó a Patrick Ewing ante Hakeem Olajuwon y este último pudo levantar el trofeo Larry O’Brien en un compromiso que se decidió en siete partidos con el duelo definitivo en territorio texano en el “The Summit” de Houston y un triunfo para los locales por 90-84.
Los Knicks volvieron a hacer acto de presencia en Las Finales de la Temporada 1998-1999 y esta vez fueron víctimas de los Spurs de San Antonio en cinco juegos, los de Nueva York estaban dirigidos por Jeff Van Gundy y contaban entre sus filas con elementos como Allan Houston, Latrell Sprewell, Larry Johnson y Marcus Camby; aunque del otro lado, el conjunto texano entrenado por Gregg Popovich contaba con las llamadas “Torres Gemelas”, una poderosa dupla interior integrada por David Robinson y Tim Duncan, además de Mario Ellie, Avery Johnson y Sean Elliott, sin olvidar a Steve Kerr, era un equipazo.
El conjunto de la “Gran Manzana” el año anterior rompió un ayuno de veinticinco años sin presencia en las finales de la Conferencia Este y se quedaron cortos en el intento de viajar a la lucha por el campeonato tras caer en seis juegos ante los Pacers de Indiana que a la postre cederían el título ante el Trueno de Oklahoma; ese descalabro tuvo como consecuencia la salida de Tom Thibodeau, la gerencia encabezada por Leon Rose tomó la decisión de romper un proceso de cinco temporadas donde Thibodeau reconstruyó al equipo.
Llegó en la campaña 2020-2021, sumó 400 victorias, con 226 descalabros para .565 en el porcentaje de efectividad, en su primer año como entrenador de los Knicks los regresó a postemporada para culminar con una sequía de siete campañas sin lograrlo, sólo tuvo una campaña perdedora, acumuló cuatro presencias en playoffs donde concluyó con marca de 24-23, ligó tres campañas consecutivas con presencia en la postemporada y las más recientes las cerró con marcas por encima de los cincuenta triunfos.
Calificó a los Knicks por los menos a las semifinales en el Este en tres temporadas seguidas, con todo merecimiento fue nombrado el entrenador del año en la NBA para la campaña 2020-2021 cuando el quinteto neoyorquino consiguió un registro de 41-31 tras ligar siete años con marcas perdedores; Tom tuvo mucho mérito en la reconstrucción de este equipo que regresa este año con la misión de lograr el título de conferencia, pues para ello se dio la contratación del entrenador Mike Brown, quien fue cortado el año anterior por los Reyes de Sacramento.
Fueron poco más de dos temporadas con 107 victorias y 88 derrotas para un .549 en el porcentaje de efectividad y en su primer curso con los Knicks los colocó en el tercer puesto de la Conferencia Este con registro de 53-29, sólo por detrás de los Pistones de Detroit (60-22) y los Celtics de Boston (56-26) que parecen los grandes rivales para competir por el trofeo aunque la experiencia de los neoyorquinos los pone en una rivalidad directa ante los del “Trébol” para poder hacer el ansiado viaje a las Finales NBA.
La quinteta de Nueva York mantiene la base de la campaña anterior, encabezados por el base Jalen Brunson (29 años) que tuvo promedios de 26 puntos por partido, 6.8 asistencias y 3.3 rebotes; además de la presencia de Mikal Bridges (29 años) con quien aportó 14.4 unidades por juego, 3.8 tablas y 3.7 rebotes, Josh Hart completa el juego exterior con 12 tantos por encuentro, 7.4 tablas y 4.8 asistencias.
El centro Karl-Anthony Towns es la referencia en la pintura donde los Knicks podrían estar un renglón arriba con respecto a sus rivales directos, para muchos, Towns se juega su continuidad en el equipo con lo que pueda aportar en los playoffs del 2026, tiene claro impacto en el equipo con registros de 20.1 puntos, 11.9 rebotes y 3 asistencias por juego; el delantero O.G. Anunoby completa las labores interiores con 16.7 unidades y 5.2 tablas.
El año anterior se quedaron cortos en la profundidad de la plantilla y para este curso sumaron la presencia del experimentado guardia Jordan Clarkson, Miles McBride se ha consolidado como el mejor sexto hombre entregando 12 puntos por juego y Mitchell Robinson suma para la rotación en la pintura en un equipo que se quedó con el trofeo de la Copa NBA al vencer 124-113 a los Spurs de San Antonio que resultaron muy competitivos en el Oeste, el encuentro se realizó en Las Vegas y puede ser un ingrediente para cumplir el objetivo mínimo de volver a aparecer en una serie por el título.
Los Knicks de Nueva York mejoraron sus procesos defensivos durante el curso, conservan al equipo titular de la campaña anterior y eso los coloca como favoritos para trascender en el actual curso; en la primera serie de playoffs se van a medir a los Halcones de Atlanta y el verdadero reto seguramente llegará en una hipotética semifinal ante uno de los grandes rivales, los Celtics de Boston.
@jomanuelgh