Presume ventaja rumbo al 2027 en la entidad
La victoria del PRI en Coahuila no encendió las alarmas en Morena Puebla, sino todo lo contrario ya que el representante del partido guinda ante el Instituto Electoral del Estado (IEE), Alfonso Bermúdez mencionó que ambas entidades viven realidades políticas completamente diferentes.
En rueda de prensa, Bermúdez afirmó que algunos sectores del priismo han festejado el triunfo en Coahuila “como si hubieran ganado la Copa del Mundo”, pese a que, dijo, se trata de un resultado local que no marca una tendencia nacional ni anticipa lo que ocurrirá en Puebla en la elección de 2027.
“Coahuila no es Puebla, no siquiera nos parecemos. Allá el cacicazgo está muy perpetrado" mencionó el morenista al referir que en Puebla se está trabajando para mantenerse bien posicionados. Puso como ejemplo que el gobernador Alejandro Armenta trabaja 24/7 y ha generado condiciones distintas para el estado.
El morenista reconoció que la derrota sufrida por su partido en territorio coahuilense no es un resultado favorable, pero insistió en que no representa un retroceso definitivo para el movimiento. Incluso señaló que en aquella entidad persisten prácticas políticas que calificó como “cacicazgos”, las cuales, aseguró, distorsionan la competencia electoral.
Bermúdez también cuestionó las condiciones en las que se desarrolló la elección en Coahuila, al considerar que existieron irregularidades y un uso excesivo de recursos durante las campañas. Bajo esa óptica, calificó el triunfo priista como una victoria limitada y sostuvo que el PRI únicamente conserva fuerza electoral significativa en esa entidad.
Está declaración surge luego de que el PRI y la Unidad Democrática de Coahuila obtuvieran el llamado “carro completo” en la elección local, al imponerse en los 16 distritos electorales de mayoría relativa, según los resultados preliminares.
Pese a ello, el representante morenista aseguró que los números y mediciones que revisa su partido continúan favoreciendo a Morena en Puebla. Argumentó que el desempeño del gobierno estatal y la estructura territorial del movimiento mantienen una ventaja competitiva rumbo a la renovación de cargos en 2027.
Así, mientras el PRI presume su recuperación en Coahuila, Morena busca cerrar filas y evitar que la narrativa de una derrota local se convierta en un presagio electoral para Puebla. La batalla por la percepción ya comenzó y, a un año del arranque formal del proceso electoral, ambos bloques políticos se disputan los votos rumbo a 2027.