No hay manera de bajar la guardia, recalca el alcalde sobre esta materia
El alcalde de Cuautlancingo, Omar Muñoz, destacó que por primera vez en la historia el municipio llegará al 20% del presupuesto invertido para seguridad.
“No hay manera de bajar la guardia, no tenemos por qué, no hay opción, si las condiciones se prestaran para ello, dedicaríamos el recurso a otra cosa, pero es prioridad la seguridad”.
Expuso que cuando no se llega a este 20% de inversión, este recurso se reduce, ya que un municipio administrador se entiende que no necesitas el próximo recurso y así va cayendo.
“Recientemente el Secretariado y el Gobierno del Estado nos premió, vamos a recibir una patrulla totalmente equipada, 160 capacitaciones, 77 evaluaciones de control y confianza, porque que invertimos lo que se recomienda”.
Dijo que los Gobiernos anteriores, al no realizar su deber, dejan una brecha amplia entre la inseguridad y el poder tratar con este tipo de problemas, de los que se adolece en toda la zona conurbada.
“Sino tomamos acciones tanto preventivas como accionarias en este tema específicamente, sino implementamos políticas públicas y estrategias no vamos a reducir jamás”.
Al mismo tiempo recalcó que, aunque los temas de infraestructura en seguridad no son incluidos en este tema de inversión pública, se están inaugurando dos sub comandancias de policía una en Volkswagen 2 y una en donde quedará el CBTIS 300.
“Se articulan los programas, se invierte en un programa de educación con el CBTIS, la doctora Claudia Sheinbaum voltea a ver a Cuautlancingo, Almecatla específicamente, y que fue gestionado por el gobernador Alejandro Armenta, y se requiere de la mano del municipio”.
También destacó que es una enorme responsabilidad con el entorno que tuvo por muchos años un tema de abandono y de olvido en la comunidad y que es de las primeras ocasiones que se cumple un proyecto de cambio de régimen en materia de bienestar animal.
El edil resaltó que está comprobado que son los seres sintientes los que primero son blanco de la violencia al interior de las familias, por lo que protegerlos también le pega a los indicadores de inseguridad.