Ofrecen acompañamiento a mujeres ante hechos de violencia en su contra
Colectivas, organizaciones civiles y colectivos LGBT presentaron el proyecto Micrófono Abierto de Acompañamiento Puebla 2026, una iniciativa que se activará durante las marchas del próximo 8 de marzo con el objetivo de convertir el micrófono abierto en una herramienta real de acompañamiento, seguimiento y exigencia de justicia para mujeres víctimas de violencia.
El proyecto surge ante la falta de atención oportuna y efectiva por parte de las instituciones y busca romper con la lógica de la simulación, colocando a las víctimas en el centro de las acciones. La estrategia no se limita a la denuncia pública, sino que propone un modelo de acompañamiento integral para dar continuidad a cada caso.
El Micrófono Abierto de Acompañamiento se instalará al finalizar o durante el recorrido de distintas movilizaciones, comenzando el 8 de marzo, y será identificable mediante una lona, bocinas y un micrófono. Las colectivas participantes acudirán como asistentes para apoyar el desarrollo de la dinámica.
El modelo contempla varias etapas: el testimonio público de las mujeres que decidan tomar la palabra; el registro voluntario de datos de contacto; la integración a grupos de acompañamiento a través de asociaciones civiles; la canalización institucional ante las instancias correspondientes; el seguimiento de cada caso; y, finalmente, una rendición de cuentas pública en caso de que no existan respuestas por parte de las autoridades.
Entre las instituciones a las que se buscará canalizar los casos se encuentran el Poder Judicial, la Fiscalía General del Estado, la UDAIM, las Secretarías de Igualdad Sustantiva y de las Mujeres, las Casas Carmen Serdán y otras dependencias responsables de atender a mujeres víctimas de violencia. Además, se elaborará un informe sombra con los testimonios recabados para evidenciar avances u omisiones.
María José Serrano Flores, “Majo”, representante de la Asociación para la Protección de la Pluralidad Sexual y Derechos Humanos (APPS), señaló que este esfuerzo busca “pasar del discurso a la acción” y dejar claro que las instituciones deben asumir su responsabilidad en la atención de la violencia contra las mujeres.
Advirtió que, si tras un periodo de seguimiento de tres a cuatro meses no hay avances reales, se convocará a nuevas ruedas de prensa para que las propias víctimas denuncien públicamente la omisión institucional y se desmonte la narrativa de que en Puebla no existen mujeres violentadas.
La participación en el Micrófono Abierto de Acompañamiento será voluntaria y la iniciativa no sustituye procesos legales ni actúa como autoridad; sin embargo, sus impulsoras subrayan que parte del principio de creer en la palabra de las mujeres y de trabajar para que sus casos no sean ignorados ni simulados, con la meta de replicar este modelo en otros estados del país.