Encara a demócratas y reclama dinero para ICE
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, habló de migración y narcotráfico durante su discurso del Estado de la Unión.
Ahí, se refirió sin mencionarlo por su nombre, al abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.
"Hemos neutralizado a uno de los capos de los carteles más siniestros del mundo, ustedes lo vieron ayer...", dijo.
Mencionó que por años, grandes partes de Estados Unidos y grandes partes de México, han sido controladas por cárteles de la droga asesinos, por eso justificó la designación de estos carteles como organizaciones terroristas extranjeras y la declaración del fentanilo ilícito como arma de destrucción masiva”.
El republicano pidió “que se larguen de aquí rápido, no los queremos”, en un mensaje a los migrantes que llegan a su país, luego de generalizar que quienes migran lo hacen para cometer crímenes en su nación.
Trump lanzó una serie de reclamos a los demócratas por poner en pausa el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por su sigla en inglés), agencia federal responsable del ICE, corporación encargada de las operaciones migratorias.
Trump encaró en varios momentos a los representantes demócratas, a quienes dijo que deberían “estar avergonzados” por no actuar contra las ciudades santuario que protegen a migrantes en situación irregular, por supuestas amenazas de fraude, por no aplaudirle su discurso y recriminar la falta de cooperación en estados como Minessota y California.
El presidente también aprovechó para reconocer al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. Trump insistió en que ha intervenido en ocho conflictos bélicos, incluido el genocidio de Israel en Gaza.
En un hecho relevante del evento, el congresista demócrata Al Green fue expulsado de la Cámara de Representantes por llevar un cartel con el mensaje “Los negros no son monos”, en referencia en un video racista que Donald Trump compartió en su plataforma Truth Social en el que retrataba a Barack Obama y a su esposa, Michelle Obama, como primates en una jungla.