La editorial escribe Jesús Olmos
Cifras y datos corren todos los días, de muy distintas maneras por las conferencias de prensa, los medios de comunicación, los comunicadores y también por los debates en redes sociales, todo para generar percepción.
Lo mismo en temas de infraestructura que de seguridad, en apoyo a grupos vulnerables, que en inversión y obras, u otros tópicos, pero nada de eso sirve si en los hechos la gente no palpa el beneficio de lo que las autoridades emprenden como objetivo.
Pasa sobre todo en los temas de la disminución de los homicidios dolosos. Es complejo hacer que la gente sienta que la violencia va en descenso si a su vecino le roban a plena luz del día, si al amigo lo están extorsionando o al conocido lo amenazaron o lo asesinaron, ya no digamos si lo vio en varios medios o en redes sociales.
Es lo mismo con las calles y los baches o el freno a la inflación, pero la subida en los precios de los productos, cuando la estrategia y la realidad desentonan, es ahí cuando viene el enojo del ciudadano que siente que sus autoridades han intentado engañarlo.
Esta es una de las fuentes principales del llamado voto de castigo.
@Olmosarcos_