La editorial escribe Jesús Olmos
Desde su génesis, el Movimiento de Regeneración Nacional, devenido en el Partido Morena, ha tratado de deslindarse de su ADN del pasado, con todo y sus ampliamente conocidas adhesiones de perfiles priistas.
Sin embargo, mientras más pasa el tiempo, más grande se hace el parecido entre ambos institutos políticos, que hace recordar aquella canción de Juan Gabriel que inicia con la frase “te pareces tanto a mí…”.
Y es que las viejas prácticas de los destapes en los diversos sectores obrero y patronal, las prácticas de promoción anticipadas buscando los resquicios de la Ley, el gandallismo de los espacios o la promoción disfrazada de estrategia gubernamental, hacen a los morenistas caer en el absurdo.
Si vamos más allá, algunos mantienen las prácticas del poder personalísimo en el que el Gobierno es el gobernante y sin el gobernante el Gobierno no es nada.
Quien lo iba a decir que se terminarían convirtiendo en lo que juraron destruir.
@Olmosarcos_