La editorial escribe Jesús Olmos
Ya no hay otra forma de llamarlo, ya no es masacre, ya no es “limpieza” étnica, ya no es ocupación lo que hace Israel en contra del pueblo de Palestina, es genocidio.
Recientemente, la relatora especial sobre la situación de los Derechos Humanos en los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese, presentó un informe ante el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas en el que concluye que Israel ha institucionalizado la tortura como un elemento estructural del genocidio y el apartheid colonial contra el pueblo palestino.
“La tortura no es violencia incidental. Es la arquitectura del colonialismo de asentamiento, construida sobre la base de la deshumanización y mantenida por una política de crueldad y tortura colectiva”, señala el informe.
En medio de un clima hostil de Israel contra Palestina, Líbano, e Irán, es imperativo que las organizaciones globales en defensa de los Derechos Humanos exhiban este comportamiento fuera de toda proporción y entendimiento. Se debe seguir nombrando como tal para que no crean que el agravio ha dejado de existir.
@Olmosarcos_