La editorial escribe Jesús Olmos
Las sentencias y los hechos, dicen mucho más, que un montón de teorías conspirativas que circulaban por las redes sociales durante el cierre del año pasado en torno al Caso de Cecilia Monzón y la condena en contra del ex candidato a la gubernatura Javier López Zavala.
Todas ellas, arguyendo una vinculación del priista y el grupo político que detenta el poder en el estado y que es encabezado por el gobernador Alejandro Armenta.
Las teorías sugerían sin ningún sustento, más que el de algunas fotografías donde se veía a ambos políticos compartiendo trabajo de Gabinete en distintos momentos de la historia del Estado, sin poner en la mesa un hecho en concreto que vinculara de alguna forma la trama legal por feminicidio que enfrenta el también ex secretario de Gobernación. Dos carreras que corrieron a la par y una vez que se bifurcaron no se volvieron a entrelazar.
Zavala fue sentenciado, su foto se ubicará en el basurero de la historia y será trasladado a un penal de máxima seguridad donde vivirá sus últimos días pagando por los delitos que se ha comprobado que cometió.
@Olmosarcos_