La editorial escribe Jesús Olmos
El activista de ultra derecha Eduardo Verástegui, no resistió al más elemental cuestunamiento, luego de lanzar su ofensiva contra la pedofilia en las redes sociales y ser repudiado por sus lazos con Donald Trump.
“No soy fiscal ni juez. No tengo acceso a investigaciones privadas ni a expedientes confidenciales. Solo conozco la información que es pública”, esto dijo tras una oleada de críticas a su postura considerada de doble moral.
Verástegui, quien presume picaporte en la Casa Blanca, una mañana acusa sin pruebas que las personas de la comunidad LGBTTTIQ+ son pedófilas por naturaleza, pero cuando se trata de un aliado dice que no hay que asegurar que alguien es pedófilo sin pruebas.
“Defender a los niños no obliga a señalar nombres sin pruebas”, remarcó en su defensa, cuando cada vez son más insistentes los señalamientos de que el presidente de los Estados Unidos está completamente inmiscuido en esta trama abominable de su amigo.
@Olmosarcos_