Alito y el PRI exhiben sus miserias

Alito y el PRI exhiben sus miserias
Fernando Maldonado
Alito Moreno PRI Parabólica

Parabólica.MX escribe Fernando Maldonado 

El priismo de Puebla dejó solo a su dirigente, Alejandro Moreno Cárdenas, luego de que la Comisión de Quejas y Denuncias del Instituto Nacional Electoral determinó por unanimidad prohibir al campechano utilizar el término de “narco partido” y “narco gobierno” a la cuarta transformación.

Aunque el anuncio lo hizo el propio dirigente nacional del PRI la noche del miércoles, el silencio en la esfera local debió haber sonado hasta el conjunto de viejos edificios en Insurgentes en la capital del país, lo que debió haber sido interpretado como un vacío del tamaño de la residencia que el ex gobernador tienen el estado peninsular y que le ha merecido una cauda de cuestionamientos sobre la falta de probidad cuando despachó como mandatario de Campeche.

Ni las cuentas oficiales del tricolor en Puebla, ni mucho menos cuadros tan activos como el dirigente municipal Jorge Eduardo Amador o la única diputada que tiene en el Congreso del Estado fijaron alguna postura respecto de la sanción inédita en la historia política reciente en el país.

El último mensaje que la cuenta de X se pudo ver al menos hasta el momento de redactar esta entrega tenía un mensaje sobre la seguridad como garantía para las familias poblana, y había sido colgada de la red social casi en paralelo al mensaje de Alito Moreno, cuando informó de la determinación del INE.

La diputada priista, por su parte, saturó la plataforma digital en X con microcontenidos relacionados con el carrusel que suele hacer por distintos medios de comunicación en radio y en internet. Cuestionamientos al sistema de salud pública. La solidaridad con su dirigente nacional fue notoria.

En esa misma ruta siguió el líder priista en el municipio de Puebla, Jorge Eduardo Amador. Ocupados todos los liderazgos en agendas propias, pasaron por alto que el jefe del priismo nacional daba la batalla política frente a una decisión inédita que utilizó para subrayar un supuesto intento de censura luego de meses de denigrar el debate público en el país.

Esas omisiones en política son graves. No solo exhibe desconocimiento de la jerga y falta de oficio en la arena público, sino además una falta de un liderazgo proactivo que conduzca con agilidad y reflejos para estar a la altura de la expectativa de la menguada militancia con la que aún cuenta en el territorio un partido político que hasta antes de 2010 dictaba la agenda política.

La excepción fue de Xitlalic Ceja, la dirigente estatal acaso repitió la misma cantaleta del campechano. Con más efecto propagandístico que con elementos de prueba repitió el discurso de Moreno Cárdenas que existe solo en el discurso y que dio origen a una determinación colegiada del árbitro electoral: Morena es un narco partido.

Ya no hubo para movilizar a las llamadas “fuerzas vivas” de un partido que palidece, vacío de cuadros notables, liderazgos con capacidad de llenar calles y plazas públicas; ni una manta, un desplegado con los abajo firmantes ni siquiera, una rueda de prensa para condenar a los integrantes de la Comisión de Quejas y Denuncias por haber impuesto a Alito, el indecente líder político, una lección de prudencia.

 

@FerMaldonadoMX