Parabólica.MX escribe Fernando Maldonado
Una imagen fugaz, casi instantánea de Rafael Zabalza Beraza recogida al paso por la vía Atlixcáyotl y avenida Las Torres confirmó el perfil altanero y violento que mantuvo durante toda su vida. Fue en medio de un accidente vehicular que produjo que un automóvil de lujo propiedad de un familiar suyo terminara sobre el camellón.
Habrá sucedido hace unos 15 años. Llegó a bordo de una camioneta particular BMW, levantó la voz, agitó las manos y amagó. Sacaron el auto del lugar y cada quien tomó su camino. No pasó a mayores.
Eran los primeros meses de la gestión de Rafael Moreno Valle, el panista que como gobernador canceló pagos pendientes luego de doce años consecutivos de contratos que había tenido en la Secretaría de Salud en los gobiernos priistas de Melquiades Morales Flores entre 1995 y 2005, y de Mario Marín Torres, de 2005 a 2011.
En casi todos los sectores de Puebla fue conocido Zabalza. Eso explica el azoro e incredulidad sobre la presunta autoría de los atentados con arma de fuego en al menos una decena de casos sobre el bulevar Atlixcáyotl que encendió alarmas y que puso al llamado “tirador de la Atlixcáyotl” en la prensa del mundo.
No fue el ahora imputado un proveedor menor. Obtuvo contratos millonarios y pronto instauró un feudo en el renglón de proveeduría de insumos médicos. Al menos cuatro secretarios de Salud tuvieron tratos con este personaje, desde el médico Jesús Aarún Ramé, pasando por Roberto Morales Flores, Antonio Marín y Alfredo Arango.
La relatoría de la actividad empresarial, como proveedor de los gobiernos y sus relaciones con el poder político dejaron se ser insumo informativo para los medios en la medida en que su presencia en la escena fue a la baja, hasta que Raymundo Atanacio Luna, que busca ser candidato a la capital, lo revivió en la Universidad Politécnica Metropolitana de Puebla.
Los proveedores, como la materia, no se crean ni se destruyen, se transforman. Así es como hay que entender la discreta aparición del tirador de la Atlixcáyotl en la firma de un convenio que le pudo haber abierto la puerta para el regreso al manejo de dinero público, como sucedió en el pasado.
Nada nuevo, salvo esa actividad ignota, clandestina: abrir fuego en contra de usuarios del bulevar más vigilado en la zona metropolitana de Puebla por razones que hasta ahora no han sido reveladas. Las indagatorias deberán responder esas y otras preguntas que todos en el círculo rojo y la sociedad civil se hace tras la noticia de la captura
A mediados de junio pasado la entrega de la Parabólica narró el episodio de una madre de familia a quien el 11 de octubre de hace tres años, cuando el reloj marcaba las 8:30 de la mañana se convirtió en una de las primeras víctimas de los ataques armados del tirador desconocido.
Constancia de ese atentado esta la carpeta de investigación FIM/FIM-1/019305/2023, levantada el 16 de octubre de 2023. La pregunta es la misma: ¿qué daño pudo haber generado una madre de familia para convertirse en el objetivo de ese personaje de quien se tiene un retrato completo en el ámbito empresarial?
Según un estudio de escucha social en el ecosistema, casi 5 millones de personas habían tenido una referencia del “tirador de la Atlixcáyotl” y algunos estudios de opinión dieron como resultado que 60 por ciento de los encuestados consideraron como riesgoso la existencia de un tirador y 85 por ciento había decidido cambiar rutas y horarios para evitar ser blanco de quien todos conocen como un empresario con mal carácter que se ganó la vida con le venta de medicamentos para la salud.
@FerMaldonadoMX