El Diablo convirtió a Chignahuapan en refugio de maleantes

El Diablo convirtió a Chignahuapan en refugio de maleantes
Fernando Maldonado
Parabólica

Parabólica.MX escribe Fernando Maldonado 

Mas allá del nuevo escándalo nacional que propició el presidente municipal de Chignahuapan, Juan Rivera apodado “El Diablo”, por el ostentoso escenario para la celebración de su hija de 15 años en la ex hacienda de Atlamaxac en aquel municipio, en el fondo está el daño a la imagen de un servidor público que llegó al cargo por el partido en el poder y su relación con tres individuos más que tienen cuentas pendientes con la ley.

“El Diablo” se suma a la larga lista de personajes que llegaron a un cargo de responsabilidad por el partido que acuñó la expresión “primero los pobres” que pronto olvidaron como ha sucedido con otros que han metido la mano de manera ostensible en presupuestos públicos como patrimonio propio.

Apenas en febrero pasado, aquí se estableció que el edil de ese municipio mágico de la Sierra Norte se había convertido en la antítesis del credo de la Cuarta Transformación por haberse exhibido así mismo con un fajo de billetes en la mano en una escena en las que abundaban los arreglos florales al lado de su esposa, en el contexto del 14 de febrero, el día de los enamorados.

Lo que sucede en Chignahuapan es todavía más delicado que los arrebatos frívolos de un individuo local con un perfil menor que antes de llegar al cargo de presidente municipal tenía dificultades para solventar los gastos más elementales en casa y para el sostenimiento de sus negocios, algunos de las cuales tenía como socio a otro personaje digno de novela negra: “El Moco” Juan Lira Maldonado.

La razón por la que el pueblo mágico de Chignahuapan se ubica en el mapa de calor como un municipio en donde las condiciones de seguridad son complejas tiene una razón: ha sido escenario en el que cuatro de los objetivos prioritarios han sido vistos.    

Se trata del edil “El Diablo”, Lira Maldonado “El Moco”, ex candidato a la presidencia municipal por el Pacto Social de Integración (PSI), “El Bukanas” Roberto de los Santos Jesús, aprehendido el 20 de febrero de este año en un operativo que involucró a fuerzas federales y “El Toñín” Antonio Martínez Fuentes, quien junto con el resto, ha sido vinculado con una extensa red de huachicoleros con operaciones en los límites de Puebla, Veracruz e Hidalgo.

Aunque no se ha podido confirmar, en círculos políticos en la Sierra Norte se ha asegurado que durante la operación que permitió la captura de “El Bukanas” en la localidad conocida como El Paredón en Chignahuapan, se encontraba Antonio Martínez Fuentes, pero logró evadirse hacía Tulancingo, en el vecino estado de Hidalgo.

La ubicación de El Paredón y sus accesos y salidas reúne características únicas para convertir la zona en un refugio. Los escenarios son espléndidos por la riqueza natural que prevalece pues se encuentra en la parte más onda de la sierra y sólo tiene un acceso por Puebla y una salida hacía Hidalgo.  

La relación que el edil de ese municipio, padre de la “quinceañera del bienestar” no admite duda. Ha sido El Paredón una zona que se ha mantenido bajo la influencia de “El Diablo”, el personaje que Morena convirtió en el edil de un pueblo mágico que languidece por que los consideraron menos riesgoso que “El Moco”.

 

@FerMaldonadoMX