El surgimiento de una famiglia a la poblana

El surgimiento de una famiglia a la poblana
Fernando Maldonado
Parabólica Delfina Pozos

Parabólica.MX escribe Fernando Maldonado 

Todos los caminos conducen a los Pozos. Es la familia cuya jerarquía, al amparo del casi centenario Partido Revolucionario Institucional, se ubica en la región de Libres, un lugar en el que la presencia de la delincuencia organizada es notable, a grado de estar en el mapa delictivo de autoridades estatales y federales.

Delfina, la figura más visible es diputada plurinominal por ese partido político que llevó como suplente a Tania N., exhibida recientemente como una figura dominante en la estructura de una célula al servicio del Cártel Jalisco Nueva Generación y sometida a proceso por un doble homicidio de personas vinculadas igualmente al ámbito criminal.

La legisladora fue quien salió en defensa de la jefa del crimen organizado en mayo de 2024, antesala del proceso electoral de ese año con recursos retóricos plagados de lugares comunes: es un golpe político para debilitar al priismo, en momentos en que está en riesgo el registro derivado del enorme rechazo ciudadano. Las mediciones sugieren que mantener con vida a ese partido es como hacer vivir a un desahuciado.

Su hermano, Leodegario, es un personaje conocido en la región por varios aspectos. De acuerdo con sus perfiles en redes sociales, se asume como productor y campesino “orgullosamente mexicano”. En realidad, son coartadas que le permitirían mantener en la sombra actividades mucho más lucrativas que trabajar el campo como los miles de labriegos en la región: la industria del despojo.

Leodegario Pozos, el hermano de la diputada priista, se acerca más al perfil de los dirigentes de la organización Antorcha Campesina, experimentada agrupación que ha edificado un imperio al margen de la ley en Puebla, que a un Emiliano Zapata, el caudillo del sur que acuñó la frase aquella de que “la tierra es de quien la trabaja”.     

Delfina y Leodegario han vivido sus respectivas trayectorias en paralelo, y el límite de la legalidad. Poco honra el discurso incendiario que habitualmente acompaña a la legisladora cada ocasión que tiene apariciones públicas.

La más reciente fue cuando colocó en el blanco de su diatriba a la directora de la Comunicación del Congreso, Lucero Carrera por un presunto intento de censura sin exhibir una sola prueba.

Leodegario es beneficiario de la jerarquía política de Delfina, la mujer a quien se le entregó la diputación plurinominal por un acuerdo entre el PRI y el PAN, el aliado de ocasión en la contienda de 2024 en la que Tania N., la líder de la célula criminal que ultimó rivales y desarrolló un catálogo de actividades delictivas para el cártel de las cuatro letras, también alcanzó una posición.

Es un pasaje en la historia de la vida partidaria que hoy estorba y ofende a la nueva dirigencia panista por los penosos resultados, vigentes aún y expuestos al escrutinio: hiede por donde se le ve.   

Prueba de la petulancia y desprecio por la ley obra en una resolución de una juez de distrito en Ciudad Serdán en la que se confirma que el hermano de la legisladora del PRI no es propietario de un predio en El Seco, que el invasor de tierras ha desestimado para mantener posesión de propiedad ajena, luego de al menos cuatro años de litigios.

Ahora se entiende la defensa que Delfina hizo de la Fiscal general del Estado, Idamis Pastor Betancourt. No era sororidad, sino precaución.

En Libres y Puebla, todos los caminos conducen a los Pozos.

 

@LordCamote_