El nuevo rostro del gobierno de Armenta

El nuevo rostro del gobierno de Armenta
Fernando Maldonado
Parabólica

Parabolica.MX escribe Fernando Maldonado 

En la historia política de Puebla no ha habido un gobernador que haya decidido que seis de sus secretarias y secretarios fueran relevados, hasta que llegó al mando Alejandro Armenta.

La cuantificación de los relevos es ya de por si un dato que revela la forma de trabajar del mandatario, sino las áreas que vieron pasar a sus ex titulares en un año y, en algunos casos, antes incluso del plazo previsto, como fue el caso de la Secretaría de Bienestar, con Javier Aquino Limón para incorporase como delegado de Secretaría de Comunicaciones y Transportes en octubre del año pasado.

Aquino Limón, como otros perfiles han sido mencionados para ser candidatos a algún puesto de elección popular en 2027. Los recorridos por estaciones de radio y TV son evidencia de esa realidad.

Y es que nada en la escena política está ajeno a ese futurismo porque, aunque el discurso parece ajeno, todo paso, gesto, o discurso gravita en torno a la interna de Morena -además del resto de los partidos políticos- que se vivirá en este año.

Esa es una de las variables que explican el cambio de mapa en el rediseño de la administración estatal pues en este 2026 el partido en el poder requerirá cuadros con aceptación y conocimiento entre el electorado para competir con solvencia en el proceso intermedio del sexenio.

En un plazo meteórico dejaron de ser secretarias o secretarios, además de Aquino Limón, Carlos Oliver Pacheco en Salud; Josefina Morales Guerrero en Planeación, Administración y Finanzas; Celina Peña Guzmán, en Humanidades, Ciencia y Tecnología; Rebeca Bañuelos Guadarrama, en Medio Ambiente; y Alejandra Pacheco Mex, en Cultura.

De manera reiterada, Armenta ha presumido su profesión como administrador público que le permite ver el manejo del aparato gubernamental desde una perspectiva técnica. Cierto. Pero es también un fino arquitecto electoral.

Eso se explica con su propia carrera política. No ha habido una sola contienda en la que haya perdido en las urnas como candidato, y eso incluye el periodo en el que lo fue a diputado federal en el distrito por Tepeaca en oposición al régimen del panista de Rafael Moreno Valle que se caracterizó por no ceder plaza alguna.

Tres parecen ser las razones que dieron como resultado la remoción, reacomodo o ajuste en todas estas dependencias, como igual sucede con quienes aún despachan en sus respectivas oficinas.

José Luis García Parra en la Coordinación del Gabinete, además de mantenerse en esa responsabilidad debe ser quien tiene sobre su escritorio el tablero de jugadas que ya se han visto y las que definirán la composición del cuadros en el equipo de trabajo con fines ulteriores.

Se mantienen en sus funciones quienes parecen tener probabilidades de competir. Esta Ana Laura Altamirano, titular en Desarrollo Rural; Víctor Gabriel Chedraui, en Economía y Trabajo; Silvia Tanús, en Movilidad y Transporte; y Manuel Contreras de los Santos, en Infraestructura, por ejemplo. No se debe olvidar que en esa misma tesitura están subsecretario o directores del gabinete ampliado que todos los días hacen lo suyo.

Permanecen en el imaginario otras lecturas respecto del nuevo rostro con el que arranca la gestión gubernamental pasado el primer puente largo del año, al llegar al segundo mes de este futurista 2026: el pago de compromisos asumidos en el periodo de la campaña a diversos grupos con una diversidad fuerzas políticas o líderes naturales, es un hecho tangible.

Pero también pesa otro factor: quienes hoy no están en una responsabilidad fueron estudiados y seguidos en el primer año para encontrar que sus potencialidades estaban en otra parte. Ahí debió aplicar el criterio del administrador público.

@FerMaldonadoMX