Temporada de caza en Puebla

Temporada de caza en Puebla
Fernando Maldonado
Parabólica

Parabolica.MX escribe Fernando Maldonado 

La mención expresa que Omar García Harfuch hizo la mañana de este martes en la Mañanera del Pueblo de Claudia Sheinbaum sobre de la captura de Juan Lira Maldonado apodado “El Moco” en el municipio de Chignahuapan, volvió a poner de manifiesto que sacudir con firmeza el árbol sigue la caída del fruto maduro, o podrido.

Este personaje del que se tenía registro desde hace tiempo podría formar parte de la picaresca en la Sierra Norte de Puebla. Pero es una tragedia que envuelve a mucha gente notable, así como sus intereses.

Aunque su influencia abarcaba zonas específicas de Hidalgo y Tlaxcala, además del territorio poblano, tenía su centro de operaciones en un lugar llamado “El paredón”, justo la zona en la que se ocultó durante meses otro de los objetivos prioritarios a quien se le atribuían robo de combustible, secuestro, extorsión y homicidios, Roberto de los Santos de Jesús “El Bukanas”.

Fue líder de una facción de Los Zetas y comenzó sus actividades delictivas en la zona limítrofe con Veracruz. Junto con Antonio Valente Martínez Fuentes “El Toñín” dividieron territorio en el triángulo rojo para sus operaciones delictivas. El mapa delictivo del que se tiene información abundante comenzó en el gobierno panista de Rafael Moreno Valle y profundizó con Antonio Gali Fayad, la nueva adquisición del Movimiento Ciudadano.

“El Moco” y el “El Bukanas”, junto con el presidente municipal de Esperanza, José Isaac Rodríguez Ochoa, detenido en la primera semana de septiembre de este año, han formado parte de la galería de caza del gobierno federal que el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana ha exaltado en las conferencias de prensa en Palacio Nacional.

Las actuaciones en el territorio estatal han formado parte de la relatoría que el funcionario federal ha hecho en reiteradas apariciones. Del presidente municipal de Esperanza, se supo en esa vitrina mediática, poseía dinero en efectivo, vehículos con blindaje artesanal y armas Barret, con capacidad destructiva similar a las que se ha utilizado Estado Unidos en el combate contra los talibanes.

García Harfuch se había referido en enero de este año a una captura que no había tenido la resonancia mediática suficiente. La aprehensión de nueve personas, de las que siete habían sido objetivos prioritarios. Entre ellos se encontraba otro objetivo prioritario, se le denominaba “El Guayabas” y como el resto, estaba dedicado al huachicol.

Otro personaje fue Joel Alonso N, apodado “El Gangoso”, jefe de una célula operativa de Los Mayos. Aunque su detención ocurrió en la Ciudad de México, fue resultado de un conjunto de cateos realizados en Puebla, en donde se encontraba el centro de operaciones. El anuncio de su aprehensión ocurrió en la mañanera del 22 de enero de 2025. 

La lista es extensa y confusa, pero deja en claro que, en materia de combate a la inseguridad, Puebla ya tiene un lugar en la narrativa del responsable de combatir a los grupos delictivos, como no había sucedido en años, al menos desde que Acción Nacional dejó el gobierno en la entidad, para dar paso a los gobiernos de alternancia.

Ocurrió con Miguel Barbosa, siguió con Sergio Salomón y con el de Alejandro Armenta es con quien la estadística delictiva ha registrado un descenso notable. No se puede obviar la captura de un personaje a quien se le atribuía la generación de violencia como Govén Ulises “El Amarillo”, vinculado al Cártel de Sinaloa, capturado en Lomas de Angelópolis.

Tan amplia es la lista de caza del hombre de confianza de Sheinbaum que en agosto de este año se exaltó la captura -y abatimiento de un delincuente- en San Andrés Cholula, de los sicarios que terminaron con la vida de un influencer en Culiacán, Sinaloa, de nombre César Daniel Nolasco Gastélum.

La lista de esta galería tendría que ir en aumento en la medida de que cada uno de los señalados abra la boca. El nerviosismo cunde en Puebla.

 

@FerMaldonadoMX