La editorial escribe Jesús Olmos
La urgencia de “buenas noticias” para los estadunidenses habría llevado al Gobierno encabezado por el republicano Donald Trump a acelerar un “acuerdo” para obtener la mayor cantidad de petróleo por los próximos 25 años desde Venezuela.
Y es que el tema se liga con que, de repente y tras el claro intervencionismo trumpista en esta nación sudamericana a la comunidad internacional se le olvidaron no solo la democracia, sino la crisis humanitaria, los videos de la hambruna en las calles y los incontables adjetivos para hablar de lo que era el día a día de los venezolanos en la era de Nicolás Maduro.
Resulta que a todos aquellos que clamaron durante años y que exigieron el rompimiento de lazos, contactos y cualquier medio por el que se pudiera alcanzar alguna cercanía con Venezuela, de un día para otro guardaron silencio ante el atropello.
Y son esas mismas voces las que aceptan que se haga lo mismo que aquel país en toda América Latina, las que olvidaron esos mismos adjetivos que plantaron y ahora que llaman “acuerdo” a la sumisión, a la coacción y a la legalización del saqueo.
Nunca fue por la democracia, claramente fue por cualquier otro tipo de razones,
El precio del barril de petróleo crudo venezolano oscila al cierre de este agosto de 2026 los 65 dólares y la presidenta Delcy Rodríguez anunció que su país recibirá desde ahora y por el próximo cuarto de siglo apenas 16. ¿Qué otras pruebas quieren?
@Olmosarcos_