El criminal Fede

El criminal Fede
Fernando Maldonado
Parabólica Fuerza 2000 Federico López

Parabólica.MX escribe Fernando Maldonado 

El jueves 20 de agosto extrajeron de uno de los departamentos del vetusto edificio sobre la 12 Poniente, marcado con el número 503 el cuerpo sin vida de Eliseo Hernández Cerqueda. Era vendedor en la vía pública de Bon Ice. No llegó a cumplir los 47 años, para lo que solo le faltaron dos días.

Nació el 22 de agosto de 1979 y su domicilio oficial estaba marcado con el número 84 de la Privada Tejocote en la colonia El Riego Norte. Nadie supo porque llegó a vivir el departamento número 18 del edificio de la 12, salvo que siempre se opuso a los abusos de quienes se han asumido como los propietarios del populoso conglomerado.

El modesto habitáculo del occiso presenta aún las cintas amarillas de la Fiscalía General del Estado.  En su interior las paredes tienen manchas hemáticas. El resultado de la necropsia indica que murió a consecuencia de una contusión cerebelosa secundaria a traumatismo craneoencefálico. El término utilizado por los peritos legistas indica que Hernández Cerqueda murió por un golpe directo en el cráneo que provocó daño la inflamación del cerebelo.

Se trata de una víctima mortal de la pandilla conocida como Fuerza 2000, liderada por Federico López “El Fede”, amo de las calles de un perímetro amplio del Centro Histórico que se ha extendido a otras zonas, como la 46 Poniente y la Central de Autobuses de Puebla, en donde domina con el cobro de piso.

El caso particular del homicidio en el edificio localizado en la 12 Poniente reúne todos esos componentes. “El Fede” se apoderó a la mala del inmueble que cuenta con 38 departamentos, 12 cuartos y cinco locales comerciales, desde hace un año, en donde ahora despacha todos los días.

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En uno de los locales comerciales, junto a un pequeño negocio de venta de estambres se le puede ver todos los días, sin tapujo ni remordimiento alguno. Quizás porque tenga la dispensa de la autoridad municipal. El año pasado Franco Rodríguez pidió a los medios “no criminalizar a los líderes de los comerciantes ambulantes”.

Lo sucedido la semana pasada cambia toda la narrativa. De la exculpación, a la evidente actuación criminal. La Fiscalía General del Estado podría tener el primer resultado de la actividad mafiosa de una agrupación que durante años ha gozado del disimulo o complacencia de los gobiernos municipales en turno, sin distingo de partido político.

La línea discursiva desde el poder no debería tener asidero alguno. Hay un muerto. Dejó de vivir en un departamento que regentea “El Fede”. El edificio está bajo su dominio. El inquilino que se atrasa en el pago de las rentas recibe las visitas de los matones al servicio del líder ambulante. Es la muestra palpable que, frente al poder constitucional, hay una fuerza extralegal: la del “Fede”.  

Del dicho al hecho, dice el refrán. María del Refugio Palacios García es una de las legítimas propietarias del edificio del que se apropió el líder de la agrupación. Tiene 87 años de edad y poco tiempo para ver recuperado el botín de Fuerza 2000.

La denuncia por el delito de despojo obra en la carpeta de investigación FIR/-II/001116/2026 en la Fiscalía de Investigación Criminal. La familia de la señora Palacios García ha recibido como respuesta la oferta de intermediación para “llegar a un acuerdo” de agentes ministeriales. Cinco denuncias por amenazas, lesiones y despojo. Cero resultados.

La impunidad es el peor caldo de cultivo en cualquier modelo de gobierno, y eso incluye a los que llegaron para combatir a los delincuentes. Los de cuello blanco, pero también a los criminales que operan en la vía pública.  El modesto vendedor de Bon Ice muerto en las narices del Fede es el resultado de ese mal canceroso que un día se dejó crecer.

@FerMaldonadoMX