La editorial escribe Jesús Olmos
Sí, lo que hicieron Nayeli Salvatori y Graciela Palomares es para el cuadro de horror de la política mexicana, sobre todo, viniendo de quienes desde su ámbito como autoridades en funciones parecían sentirse provistas de un halo de impunidad para herir a grupos que han sido marginados por otros Gobiernos.
Sí, su presencia es impresentable en la política nacional. Porque representan todo lo que Morena y sus liderazgos han jurado combatir, y ahora se exhibe que lo tienen incrustado en sus entrañas. En todo lo anterior, es muy entendible que haya pocas voces que no coincidan.
Pero, ya que estamos hablando de un discurso discriminatorio y denigrante, pues vamos a empezar a jalar parejo.
Porque en los Partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional, principalmente, se han enquistado perfiles que también han arremetido contra los adultos mayores y otros tantos grupos vulnerados. Los que a los jóvenes les decían ninis como Calderón, los que a los abuelitos mantenidos o huevones como Fox, o quienes discriminaban estados predominantemente indígenas como Quadri y que decían que el país “arrastraba” estados de Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Y ni que decir lo que se han atrevido a decir de mnirías raciales o sexuales.
@Olmosarcos_