La editorial escribe Jesús Olmos
Después de cada festejo por los partidos de la Copa del Mundo, luego de que la plaza estuvo llena y los ánimo s a tope, un montón de héroes cotidianos surgen para poner todo en su lugar en este país.
Los vimos en la Ciudad de México, desplegados desde la madrugada cuando salieron a Paseo de la Reforma desde la Estela de Luz hasta Avenida Hidalgo, recogiendo, acomodando y ordenando.
Los vimos también en el Zócalo de la Ciudad de Puebla y en la Avenida Juárez, temprano vestidos de naranja todos armados con sus escobas y sus recogedores, para apoyar en las labores de limpieza y que la ciudad quedara impecable.
A veces solo vemos a los héroes de carne y hueso, los que son un producto televisivo o una historia grandilocuente, pero ahí han estado todos estos héroes anónimos, que luego de la función y cuando cae el telón son los que le devuelven la grandeza a nuestras calles.
¡Gracias!
@Olmosarcos_