La editorial escribe Jesús Olmos
En alrededor de tres semanas Benjamín Netanyahu y Donald Trump irán a las urnas en Israel y Estados Unidos, abriendo la puerta a que se cierre de una vez por todas este ominoso periodo en el que el mundo ha padecido los designios de ambos personajes.
Por un lado Netanyahu, ordenó durante el domingo una arremetida en contra de “NAZA”, la película investiga la muerte masiva de civiles palestinos y los sistemas de ataques selectivos durante la guerra en la Franja de Gaza, el genocidio sistemático que ha cometido el Gobierno de Israel bajo la tutela de este defenestrado líder.
Del otro lado, también Donald Trump ha coleteado como queriendo dar sus últimos golpes a la comunidad internacional, con dos polémcos mensajes enviados en las últimas horas.
Por una parte, defendiendo a capa y espada a su socio, el exterminador de territorio palestino Netanyahu, bloqueando lo más posible la actuación de la Corte Penal Internacional mediante sanciones y, por el otro, acordando refinanciar el diésel ruso para que llegue a Estados Unidos y baje los precios de los productos que han tenido una escalada sin límite, mientras empodera nuevamente a Rusia que no frena su ofensiva en Ucrania.
Y cuando despertemos en unas semanas… ¿este putrefacto periodo del imperio todavía estará allí?
@Olmosarcos_