La editorial escribe Jesús Olmos
La Asamblea General de las Naciones Unidas ha sido el escaparate perfecto para exhibir los problemas y preocupaciones que inundan al mundo actualmente.
Que si los hechos ocurridos a inicio de año en Venezuela y el muy presumido injerencismo estadunidense en el hemisferio occidental, que si la Inteligencia Artificial y las plataformas digitales con sus algoritmos adictivos y orientados, o que el cambio climático y sus consecuencias, o que si el genocidio en la Franja de Gaza y la urgencia de aplicar la solución de dos Estados.
Ante todo esto, el secretario General de la ONU, António Guterres, parece haber dado en el clavo, pues afirmó al respecto que las problemáticas del mundo ya no pueden quedarse en declaraciones de apoyo y deben traducirse en decisiones y medidas concretas.
Sin embargo, la posición, aunque valiente resulta compleja, pues los frenos que Israel y Estados Unidos han implantado a muchos temas, que quedan como simples palabras que se lleva el viento mientras la humanidad avanza por un camino polarizante.
@Olmosacos_