La editorial escribe Jesús Olmos
Uno de los principales retos que enfrenta el periodismo actualmente, sobre todo con la llegada de los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación, es siempre poner en tela de duda el prestigio periodístico de quienes los critican.
Y si bien, el país viene de sexenios en los que la relación de la prensa y el gobierno, tenía claros entre los grandes medios y oscuros entre los periodistas de a pie, ahora la relación se ha vuelto blanco y negro.
No solo eso, las autoridades dedican espacios enteros pagados con el erario para fustigar a quienes no comulgan con sus ideas.
Carentes de una metodología clara, muchas veces con el simple argumento de que son contrarios a ellos o bajo la premisa de que es una campaña de desprestigio porque es una crítica profunda, así se ataca y denigra a muchos, con quienes no es necesario compartir posturas ideológicas.
No es que haya dejado de existir el periodismo servir de los potentados del pasado, pero si decides etiquetar a todos por lo que hicieron algunos vuelves a cometer el mismo error y en un país con tal nivel de violencia, terminas germinando una semilla que por otras muchas partes estás buscando combatir.
@Olmosarcos_