El Blog escribe Luis Palacios
El Comité Olímpico Internacional (COI) confirmó que siete países mostraron el interés y emitieron en tiempo y forma el proceso de solicitud para ser sede de los Juegos Olímpicos de 2036. Hungría, Alemania, India, Qatar, Corea del Sur, Sudáfrica y Turquía son los Comités Olímpicos Nacionales (CON) que estarán peleando la designación.
La nación teutona escogió a Múnich como ciudad por lo que podrían ser sus segundos juegos de verano tras los de 1972, pero en caso de ganar serán los terceros en territorio germano debido a que Berlín fue la anfitriona en 1936, aunque la Confederación Alemana de Deportes mandó un mensaje claro, acotando que están preparados para 2036, 2040 o 2044 con el único objetivo de unir a la capital de Baviera dentro de las ciudades en tener en dos o más ocasiones la sede como lo han sido París, Londres, Los Ángeles o Tokio.
Luego de que Seúl albergó el máximo evento del deporte de alto rendimiento en 1988, Corea del Sur busca darle juego de nueva cuenta a su urbe principal, pero contempla darle movimiento a instalaciones distribuidas en distintas zonas del país como los que se ubican en la provincia de Jeolla del Norte.
Para los otros cinco aspirantes, la edición que se estará celebrando en diez años, dos lustros o una década, supondría organizarlos por primera vez y así entrar a los libros históricos. India propone a Ahmedabad, ciudad que albergará los Juegos de la Mancomunidad de 2030 y como parte de su proyecto se contemplan instalaciones deportivas de gran capacidad como el estadio de críquet que lleva el nombre del primer ministro Narendra Modi. El país más poblado del mundo según el último censo y estimaciones de la Organización de las Naciones Unidos (ONU) podría convertirse en el cuarto país asiático en albergar unos Juegos Olímpicos de Verano junto con Japón, China y Corea del Sur.
Qatar es una nación que cuenta con experiencia en la organización de grandes competiciones internacionales. Doha fue la sede principal del mundial de fútbol de 2022 y el país también ha organizado campeonatos mundiales de varias disciplinas olímpicas, aunque el plan catarí todavía podría extenderse fuera de la capital y tener pruebas en otros países vecinos del Golfo, inclusive una eventual elección obligaría a modificar el calendario tradicional de las justas que se han celebrado entre julio y agosto desde Atenas 2004 y están programadas en ese periodo hasta Brisbane 2032, tal como lo hicieron en la del balompié que se celebró en noviembre-diciembre a causa de altas temperaturas.
En el caso de Turquía, será la sexta vez que lo intente con Estambul, metrópoli que ha presentado cinco candidaturas previas sin conseguir la sede. Hungría no postuló todavía a su ciudad, pero algunos expertos tienen datos fidedignos que irán con Budapest que intentó hacerse de la competencia en 2024 y que terminó ganando Francia con París.
Sudáfrica dudó entre Ciudad del Cabo, Durban y Johannesburgo, aunque finalmente se decantó por Durban, la tercera ciudad más grande del país. Sin embargo cuenta con un ingrediente especial que puede pesar durante los siguientes pasos de la evaluación y que al menos de arranque pone en el análisis debido a podrían convertirse en el primer país africano en albergar el mayor acontecimiento deportivo del mundo, por lo que el debate abre la puerta si este continente se encuentra preparado política económica, social y culturalmente para un evento deportivo de tal magnitud y que precisamente en esa edición estará celebrando 140 años en su era moderna; para los sudafricanos significaría dejar el trago amargo vivido en 1997 cuando se postularon pero Grecia con Atenas fue el ganador de la sede de 2004.
La justa de 2036 tiene una ruta crítica para la elección de la sede de la cita olímpica dentro de diez años. El pasado 31 de octubre se venció el tiempo del primer paso que fue la postulación de los CON. Kirsty Coventry, presidenta del COI, decidió modificar este esquema después de asumir su nombramiento en junio de 2025 y luego de la elección de Brisbane que se produjo con 11 años de anticipación, en una especie de diálogo impulsado por su antecesor (Thomas Bach) sin una votación disputada; ahora, los miembros del organismo decidieron tener una participación mayor y la posibilidad de analizar varias candidaturas en lugar de limitarse a respaldar la propuesta preferida por la junta ejecutiva.
Durante noviembre, y de manera virtual, cada uno de los siete Comités Olímpicos Nacionales tendrá reuniones con el organismo rector para hacer su presentación formal, sin embargo, en marzo de 2027 llegarán las primeras evaluaciones de viabilidad y se abrirá el diálogo estratégico con los aspirantes.
Posteriormente, la Comisión para Futuras Sedes realizará visitas a los países y ciudades candidatas para elaborar un informe a la Comisión Ejecutiva. En diciembre de 2028 se presenta un momento clave porque se abrirá una fase de diálogo dirigido a un grupo reducido de anfitriones preferidos que en los próximos meses tendrán que completar el cuestionario final y presentar todas las garantías exigidas por el COI y donde figuran el respaldo político-ciudadano, la financiación, el plan de instalaciones deportivas y la experiencia de los atletas, el legado a largo plazo, el impacto local de los Juegos y la adecuación de cada proyecto a los objetivos con el Movimiento Olímpico.
La sesión del COI prevista para mediados de 2029 será el punto de llegada para conocer la sede olímpica de 2036 que de momento tiene siete postulaciones, cada una de diferente visión y misión por lo que también deja abierta la puerta a una de las nuevas reglas establecidas y la posibilidad de que más de un país sea designado como sede preferida, rompiendo así la costumbre de la justa de ser en uno solo.