Los sismos a través de la historia

Los sismos a través de la historia
Jorge A. Rodríguez y Morgado
El rincón de Morgado

El Rincón de Jorge A. Rodríguez y Morgado 

“Los terremotos son inspectores de la honestidad arquitectónica”

Juan Villoro

En menos de dos meses, seis terremotos de magnitud superior a 7 han ocurrido en el mundo desde los sismos que devastaron Venezuela. La lista, del más reciente al más antiguo, es: 1. Indonesia: 7.7 | 15 de agosto (hasta el momento 70 fallecidos); 2. Colombia: 7.4 | 10 de agosto (294 decesos); 3. Japón: 7.1 | 28 de julio (49 muertes); 4. México: 7.3 | 17 de julio (sin fallecidos); 5. Venezuela: 7.5 | 24 de junio; 6. Venezuela: 7.2 | 24 de junio (en ambos 6 mil 301).

A nivel mundial se registran anualmente más de 800,000 sismos de magnitud menor a 3.4 y sismos mayores de magnitud 8 (grandes destrucciones) 1 entre 5 y 10 años. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) los 10 sismos más fuertes de la historia instrumental (registrados desde 1900) son: 1. Valdivia, Chile (1960): Magnitud 9.5 (el mayor registrado en el mundo); 2. Alaska, Estados Unidos (1964): Magnitud 9.2; 3. Sumatra, Indonesia (2004): Magnitud 9.1; 4. Tōhoku, Japón (2011): Magnitud 9.1; 5. Kamchatka, Rusia (1952): Magnitud 9.0; 6. Biobío/Maule, Chile (2010): Magnitud 8.8; 7. Costa de Ecuador y Colombia (1906): Magnitud 8.8; 8. Islas Rat, Alaska, Estados Unidos (1965): Magnitud 8.7; 9. Assam, India / Tíbet (1950): Magnitud 8.6; 10.Sumatra, Indonesia (2005): Magnitud 8.6.

El sismólogo y físico estadounidense Charles Richter (1900-1985), creador de la famosa escala de magnitud de sismos que lleva su apellido, dijo: “Sólo los tontos, los mentirosos y los charlatanes predicen los terremotos”. Richter criticaba a quienes engañan a la gente asegurando que tienen métodos secretos o fechas exactas para un temblor. Hasta el día de hoy, la ciencia no puede predecir con exactitud el día, la hora o el lugar exacto de un terremoto.

Actualmente, ninguna institución en el mundo ha logrado establecer un procedimiento confiable para determinar fecha, ubicación, ni magnitud de un futuro sismo o determinar la inminencia de alguno. No existe estudio científico, dispositivo o algún método que pueda hacerlo.

Los sismos han acompañado a la humanidad desde la antigüedad, siendo documentados en China hace 3000 años y en crónicas de civilizaciones egipcias, griegas, romanas, mayas y aztecas. Los sismos eran interpretados a través de la filosofía y el mito.

En la mitología hindú (c. 3300–1300 a. C.), Shiva es el dios más estrechamente vinculado con la destrucción y la transformación. Su papel se asocia con fenómenos naturales de gran escala (sismos). En algunas tradiciones, se cree que los desastres naturales pueden reflejar el descontento divino o el ciclo cósmico.

En la mitología china (siglos III a. C.), Hou Tu (Hou Tu Nainai) es la deidad principal asociada con la tierra y el suelo. A diferencia de otras culturas donde un solo dios causa los temblores, en China los desastres naturales a menudo se interpretaban como señales del mandato del cielo o desequilibrios en el orden natural.

En la mitología de las antiguas civilizaciones de Mesopotamia se solían atribuir los desastres naturales y fenómenos telúricos a la ira de diversos dioses.

En la cultura mesopotámica (3500-539 a. C.), el señor de los cielos y de la tierra que provocaba el fenómeno sísmico solía asociarse con Enlil. Como dios del aire, el viento y las tormentas, Enlil era visto como una fuerza poderosa y a menudo destructiva que podía sacudir la tierra.

Los asirios (tercer milenio a. C. hasta 612 a. C.), el panteón asirio estaba encabezado por Assur, el dios supremo y nacional de Asiria, quien representaba la vida, el orden y el poder del imperio. En el fuego, el aire, el agua y la tierra (sismos).

En la mitología y cultura caldea, los sacerdotes eran famosos por su capacidad de observar los astros para predecir fenómenos terrestres, incluyendo los temblores.

En la mitología egipcia (3100 a. C. - 31 a. C. conquista romana), el dios asociado con la tierra es Geb, cuya risa se decía que provocaba los terremotos. Era el dios primigenio de la tierra, hijo de Shu (aire) y Tefnut (humedad).

En la mitología griega (1200-146 a. C.) Poseidón es el dios de los terremotos, conocido como el "Agitador de la Tierra". Hermano de Zeus, utilizaba su tridente para golpear el suelo, provocando temblores, fisuras y desastres. Se creía que Poseidón desataba temblores cuando estaba furioso o de mal humor.

En la mitología romana (753 a. C. - siglo V d. C.) el dios asociado con los terremotos era Neptuno, a quien llamaban: Seischthon (El que sacude la tierra) o Enosichthon (El agitador de la tierra).

Cabrakán en la Mitología Maya (1800 a. C.-hasta aprox. 1697), es considerado el dios de las montañas y los terremotos. Mencionado en el Popol Vuh como un ser de fuerza colosal capaz de sacudir la tierra.

El dios mexica (1111 – 1521) de los sismos y temblores es Tepeyóllotl ("corazón del monte"), representado por un jaguar. Se creía que el rugido de este animal provocaba los temblores de tierra, se le vincula el caos. También en la cultura mexica, Tlaltecuhtli era la divinidad de la tierra, un monstruo marino, que se mueve provocando sismos. Se creía que cuando la tierra temblaba, era porque esta deidad se estaba moviendo o exigiendo sacrificios de sangre para alimentarse.

Constantinopla se vio afectada por un gran terremoto en el año 447 d. C., causó graves daños a las murallas de Teodosio, destruyendo 57 torres. Se informó que miles de personas murieron como consecuencia del hambre y un "olor nocivo". Según la tradición cristiana y los relatos históricos legendarios, el terremoto se detuvo cuando un niño fue elevado al cielo, escuchó a los Serafines cantar el Trisagio ("Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero") y, al bajar, enseñó la oración al pueblo y al emperador, quienes la rezaron con fe haciendo que el temblor cesara de inmediato.

En la Biblia, los terremotos se mencionan como señales del fin de los tiempos, manifestaciones del poder de Dios y recordatorios de su soberanía sobre la creación. Jesús profetizó en Mateo 24:7-8 y Lucas 21:11 que habría "grandes terremotos en diferentes lugares" como el comienzo de las señales antes de su regreso. El libro de Apocalipsis 16:18 describe el gran temblor final, un terremoto sin precedentes en la historia humana que sacudirá a las naciones.

México, amable lector, es un país sísmicamente activo, por lo que debemos estar siempre atento a los sistemas de alerta y preparados para cualquier eventualidad que llegara a suceder.