Días raros. Ocho postales

Días raros. Ocho postales
Alejandro Páez Varela
Historias de unos días

Historia de unos días escribe Alejandro Páez Varela 

"Hay filtraciones inocentes, las hay necesarias. Y hay para hacer daño. Estas últimas son las peligrosas cuando tantos medios y periodistas están en contra".

Primera

La CIA no fue creada para localizar laboratorios artesanales de drogas en cañadas y montañas. Sus agentes no piden “aventones” de madrugada en las carreteras porque van a perder un vuelo, ni enseñan a manejar drones como si fueran empleados de Radio Shack.

Respétense y respeten la inteligencia de los demás. No digan tonterías.

La CIA organiza grupos empresariales para derrocar gobiernos; paga guerrillas, compra sicarios, pone veneno en la copa de un Presidente o Presidenta para matarlos. La CIA corrompe capas de seguridad de embajadores para vigilarlos o consigue las amantes de secretarios de Estado, curas, jueces, líderes sociales, ministros, jefes policiacos, generales y magistrados para luego chantajearlos. La CIA mata periodistas incómodos; inyecta armas a una región para desestabilizarla; compra y vende cocaína para conseguir efectivo; financia organizaciones “civiles” para golpes de Estado duros o blandos y ordenan degollar a los miembros de una familia o de un pueblo entero si es necesario. La CIA facilita la logística para poner explosivos en un puente, una refinería, un hospital, un mercado, un cuartel, un periódico, una fábrica. Mata líderes carismáticos o les inventa historias y obliga a detenerlos. La CIA crea organizaciones de crimen o “movimientos democráticos”. La CIA no detiene a un “Mayo” o a un “Chapo”: los crea, hace acuerdos con ellos, los usa por meses o por años, los mata y los entierra en un llano o en una prisión en suelo norteamericano.

La CIA no vuela papalotes. Sus agentes estaban en Chihuahua porque planeaban algo. Si algo medianamente sospechoso sucede en México en los siguientes días, meses o años, ya saben quiénes son los traidores que lo hicieron posible.

Y ya saben, mexicanos, en dónde encontrarlos.

Segunda

Nunca imaginé que extrañaría a Claudio X. González. A estas alturas, miles de cuentas ya habrían movido en la red social X varias etiquetas o hashtags memorables. Desde un #LaCIAnoSeToca hasta #TodosSomosMaru. Había ingenuidad e ingenio. Era (es) un inútil sobrado de ego, pero era divertido, acéptenlo.

Claudio habría organizado una marcha para defender el derecho de la Gobernadora de Chihuahua a meter agentes de la CIA, del ICE, de la DEA y del FBI a territorio mexicano. Y una marcha, para reclamarle a la dictadura por mandar al diablo a instituciones como la CIA. Y un mitin, en el Zócalo, arengado por las sobras del PRD y con el respectivo discurso de José Ramón Cossío o de Lorenzo Córdova defendiendo la democracia. Y una declaración de Enrique Krauze que sería principal en Reforma: ‘Es soberanía aberrante’, con comillas simples, que Margarita Zavala tuitearía sin entender a qué se refiere y que Felipe Calderón retuitearía.

Esos momentos ha quedado en el pasado. Ganaron los escupitajos de Ricardo Salinas Pliego y de Lilly Téllez y de varios de sus empleados y de las miles y miles de cuentas pagadas que usan un retrete como tintero. Lástima. El ingenio de Claudio Equis para mentir era inútil, pero al menos divertía. La oposición ha sido secuestrada por lo más vulgar de nuestra sociedad.

Tercera

Y no crean, sí hay un cambio en el humor político en México. Krauze puede retuitear a intelectuales de su nivel, como Chumel Torres, pero se le dificulta compartir los mensajes misóginos, racistas, clasistas y vulgares de Salinas Pliego. Podrá hacer negocios con él y compartir su ideología, pero otra cosa es vincularse en público con lo que sale de sus retretes. Y no sólo Krauze. De hecho, el discurso que se ha impuesto en las redes desde la televisión y desde sus filiales no es compatible con todos, en público. Podrán aborrecer a los indígenas, pero otra cosa es decirlo. Es un ejemplo.

Nunca imaginé que extrañaría a Claudio. Y seguramente él se extraña a sí mismo. Tan cercano al Departamento de Estado, tan adicto a la Embajada de Estados Unidos en México. Imagínense los hashtags que se le ocurren en el autoexilio. Ni modo. Tendrá que guardarlos en el closet junto al tablero de ajedrez que nunca abrió; junto a su trajecito de karate que sigue intacto; con la caminadora y con los videos de tai-chi que ya no tienen videocasetera y entre los cientos de logotipos que ha inventado en los últimos años para hacerse pasar por sociedad civil.

Cuarta

Le dijeron que Pedro Haces no. Lo impuso. Se brinca las trancas cada que quiere. Muchas veces. Ricardo Monreal hace lo que se le pega la gana porque nunca hay consecuencias y esparce ese mensaje entre sus aliados, dentro y fuera de Morena y en el Verde y en el PT.

Una sola vez el Presidente López Obrador lo puso contra la pared y le dijo con todas sus letras: “eres un traidor”. Estaban en Palacio Nacional, reunidos. AMLO no quería hablar de la elección, pero Monreal quería negociar posiciones para sus socios. Algún día contaré la historia completa.

Entonces, obligado, el Presidente le echó en cara sus traiciones. Y el político zacatecano las repitió casi en automático, poco después. Contra Morena y contra el lopezobradorismo.

Es un tema de Estado encontrar gente noble, honesta, confiable. Es un tema de Estado, creo yo, sustituir operadores torcidos como Monreal.

Quinta

¿Ariadna Montiel? Híjole. Dos veces híjole. Pierdes una servidora pública eficiente y silenciosa, y la colocas entre los anaqueles de cristal con porcelana fina, meses antes de soltar las chivos.

Por otro lado, pues sí. Entiendes que sea ella. Y no va sola. Citlalli Hernández, de hecho, es igualmente metódica. Y falta ver quién puede tomar el papel de Andrés López Beltrán. Él tiene que pisar terreno –y no está mal– si es que quiere hacer realmente carrera. Necesita empolvarse. Ya no es un jovencito y siempre ha estado entre anónimo y distante. Necesita ganarse a la gente, saber sonreír, entender la importancia de apretar mil veces mil manos. Necesita ganar sus propios votos, volver a casa, abrazar Tabasco y que Tabasco lo abrace. O siempre tendrá los pies de barro.

Ariadna necesita un boleto de ida y vuelta. No se si tendrá tiempo de negociarlo después de que la semana pasada se filtraron los planes de la Presidenta y se hizo casi imposible negociar más nada. Ese es el propósito de las filtraciones: no dejan operar, conciliar, vender ideas. Un plan filtrado se siente como decisión innegociable.

Ariadna necesita un boleto de regreso o en el verano de 2027 será la servidora pública más eficiente, silenciosa y desperdiciada.

Sexta

Tres veces me dijeron (tres personas que no necesariamente se comunican a diario entre sí) que les parecía raro que le levantaran un escándalo a Marcelo Ebrard mientras Omar García Harfuch recibía bolas sin saliva para batear largo. Pensé que alguien estaba moviendo esa interpretación. No tuve dudas cuando lo vi en Reforma.

Harfuch lleva mucho tiempo con buena racha al bat y el mismo Ebrard ha tocado de hit. No me sorprendió que saliera lo del hijo y la Embajada porque todo eventualmente sale; lo que me sorprendió fue su respuesta. Marcelo es mucho más inteligente que esa respuesta. Como si lo hubieran agarrado descolocado. Pocas veces se descoloca. También es cierto que Marcelo sabe levantarse cuando lo conectan. Pero me llamó la atención la lectura de: “qué curioso: a Omar le va muy bien en las mismas semanas en que a Ebrard le va de la fregada”.

Marcelo es precandidato presidencial. Lleva una década y media siéndolo y así lo ha dicho él. Harfuch es, creo yo, un buen funcionario público que le ha cumplido al país. ¿Candidato presidencial o para la Ciudad de México? Primero esto último, creo. Sería lo sabio. Será muy difícil que se le niegue la candidatura en la capital. A mí no me gusta que personajes de TV Azteca y de Televisa lo elogian. Sé perfectamente qué son esas dos televisoras, tramposas, corruptas, manipuladoras, serviles, perversas. Pero bueno.

En 2024 se usó la herramienta de género para que fuera Clara Brugada la candidata y creo que no podrán volver a usarla con él. Falta mucho para 2029 y 2030. Refiero esto porque me brincó que quisieran enfrentar al uno con el otro cuando, dentro de un cierto escenario, podrían ser complementarios.

Séptima

Pregunté quién es Arturo Ávila. Es una duda legítima. Lo he visto una o dos veces en la vida, por accidente. Pero está en todos lados. Curiosamente, casi todos tienen la misma opinión sobre él. Hace ya mucho tiempo me contaron su papel en la campaña de Adán Augusto López; lo del manejo de dinero. Que vendedor de armas y blindajes. Que negocios con Bukele. Que contratos, muchos, con gobiernos hasta del PAN. Amistades peligrosas. ¿Quién es, pues?

Al día siguiente de que me contaron sobre su participación destacada en un congreso de Morena, lo publicó Carlos Loret en una columna. Luego me dijeron que “le hace daño a Luisa” y después se publicó, con agregados y con ganas de dañar. Me sorprendió. Se filtran detalles de la vida interna de Morena. Se filtran muchas cosas. Muchos filtran. El problema empieza cuando se publican los trascendidos para descarrilar. Mi reino por quien sepa quiénes filtran a Loret, a López-Dóriga, a El Heraldo, a La Silla Rota, a otros que son enemigos de Morena. Mucho de lo que uno sabe no se publica porque entonces se vuelve peso muerto. Ellos sí publican, justo por eso. Publicas cuando quieres ponerle fecha de caducidad a lo que sabes. Y el que lea, entienda.

“El tema”, me dijo alguien, “no es quiénes filtran”. El tema es quiénes saben tanto. Hay que empezar por allí. Son muchos los que filtran y contados los que saben tanto. Me imagino que la Presidenta empieza a darse cuenta quién, quiénes.

Hay filtraciones inocentes y hay filtraciones necesarias. Y las hay para hacer daño. Estas últimas son las peligrosas para un Gobierno que tiene una cantidad inédita de medios y periodistas en contra.

Pregunté quién es Arturo Ávila y qué hacía en Gobernación, tiempo atrás, siendo un empresario con intereses de empresario. Es una duda legítima y la uso como ejemplo, para explicarme. Alguien me dijo que se sabía quién era, y que lo que Arturo Ávila sabía llegaba sin filtro directamente a Ricardo Monreal. Fui tejiendo y sí: Monreal es hábil y está en todos lados.

Octava

Hay retos de corto plazo para Morena. Tres candidaturas que tienen que ser muy, pero muy razonadas. La primera es la de Chihuahua. Andrea Chávez o Cruz Pérez Cuéllar. Nunca he hablado con alguno de ellos, pero entiendo que son individuos inteligentes aunque con sus propias broncas. A Cruz lo persigue un pasado con Maru Campos y a Andrea, su cercanía con Adán Augusto. ¿Un tercero? Sería Juan Carlos Loera. Ya fue. No sé. Creo que Chihuahua brincará a la izquierda si se resuelve bien esa candidatura. No puede romperse una vara de quelite al resolver; no debe arder ni un chamizo.

La otra candidatura es la de Zacatecas. ¿Intentarán los Monreal bloquearla? Depende quién quede y qué tanto esté dispuesto a inclinarse ante el cacique. Ricardo Monreal es capaz de entregar el estado al PRIAN, como ya le hizo con la Alcaldía Cuauhtémoc; es capaz de operar una derrota para Morena o impulsar que sus partidos favoritos, PT y Verde, se vayan por su lado y presenten su propio candidato o candidata y hacer todo para que gane.

La otra es la San Luis Potosí. Algo se está cocinando allí. Esperemos, esperemos. Hay mucho dinero sucio, muchas sospechas, 20 mil operadores al servicio del Gobernador y dos mil millones para campaña. Allí, en ese estado, hay hasta asesinatos políticos. A ver qué pasa.

Son retos de corto plazo. Morena necesita resolver rápido y bien la salida de Luisa Alcalde y pasar a la nueva etapa y ponerse las pilas y echar a andar ese gigante de 12 millones de individuos que, como toda estructura enorme, son propensos a la reuma.

@paezvarela