El FFE ha desaparecido, pero lo que la originó sigue vigente, y piden reformas de gobernanza
La Unión Global de los Futbolistas Profesionales fijó su postura respecto al plan del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de crear la FIFA Forward Enterprise (FFE), y afirmó que hubo un abuso de poder y sigue vigente quien originó el proyecto.
“Un plan capaz de alterar permanentemente la propiedad y la gobernanza de la Copa Mundial de la FIFA, y de comercializar las competiciones construidas por generaciones de jugadores, fue concebido en secreto, negociado a puerta cerrada y llevado al borde de un acuerdo antes de que el Consejo de la FIFA, las federaciones miembro, los jugadores y las partes interesadas reconocidas del fútbol supieran siquiera de su existencia”, refirió.
Por ello, dijeron que eso no es simplemente un fallo de gobierno. Es un grave abuso del poder presidencial, y la comunicación de Rabat confirma el problema.
“Hemos tomado nota con profunda preocupación del informe interno de la FIFA tras su reunión en Rabat, Marruecos. En lugar de afrontar lo sucedido, reafirma su apoyo a la dirección de la organización, al tiempo que reduce un fallo fundamental de gobernanza y constitucional a una cuestión de ‘procesos y comunicaciones’ que deben ‘mejorarse’”, citó la organización.
Añadieron que lo más revelador es la insistencia en que, a pesar de los "errores" que admite, todo se hizo "en pleno cumplimiento del marco regulatorio de la FIFA", y de ser cierto, esto no constituye una defensa, sino una acusación contra el actual marco de gobernanza de la FIFA. Un marco que permite que un proyecto de esta magnitud se desarrolle a puerta cerrada y se oculte a los afectados hasta que se filtre, es un marco que debe reformarse, no defenderse.
“También tomamos nota de la advertencia de la FIFA de que ‘ya no tolerará ningún ataque a su integridad’. Seamos claros: el escrutinio de la gobernanza del fútbol no es un ataque. Es un deber de todos los que apoyan este deporte. Cualquier intento de presentar un escrutinio legítimo y de buena fe como una deslealtad solo agravará la preocupación que ha generado este episodio. Y una revisión interna que solo rinde cuentas al mismo Consejo que fue ignorado no es la solución. Los jugadores, sus representantes y los actores clave del fútbol profesional deben participar en ella”, añadió la representación.
Así, el Memorando de Entendimiento firmado representó un verdadero paso adelante. El episodio de la FFE ha demostrado que, por sí solo, no basta para proteger a los jugadores ni al deporte de los abusos de poder unilaterales.
Independientemente de cómo se resuelva la crisis actual, el fútbol necesita ahora salvaguardias estructurales para garantizar que estos sucesos no se repitan jamás. Como mínimo, FIFPRO considera que esto debe incluir algunos puntos.
“Integrar la Plataforma de Diálogo Social Global como una parte real, permanente y estructural de la gobernanza de la FIFA, y no como un mecanismo que pueda eludirse a voluntad. Compromiso jurídicamente vinculante con las partes interesadas del fútbol profesional en decisiones de gran trascendencia, incluido el calendario de partidos internacionales, la ampliación de la competición y otros asuntos que afectan fundamentalmente al juego profesional. El derecho a voto de los grupos de interés del fútbol profesional en el Consejo de la FIFA, junto con un papel claro y formalmente reconocido para FIFPRO como representante mundial de los futbolistas profesionales”.
Finalmente, exigieron reformas estructurales y de gobernanza que hagan imposible que cualquier individuo, jamás, vuelva a imponer decisiones unilaterales en el juego.