Con esta iniciativa se brinda certeza tanto a los trabajadores como a los empleadores
Al posicionarse en lo general por el dictamen que reforma el Artículo 123 constitucional, en materia de jornada laboral de 40 horas, la diputada federal por Puebla, Rosario Orozco Caballero, calificó esta modificación a la ley como un acto de justicia social que pone fin a un rezago de más de un siglo en la materia.
Enfatizó que esta reforma no es producto de la improvisación, sino una respuesta necesaria a la realidad de las y los trabajadores mexicanos.
"No es una concesión, no es una ocurrencia... es un acto de justicia social largamente postergado", agregó.
Orozco Caballero recordó que la jornada actual se mantuvo estática mientras la productividad y la tecnología avanzaban, por ello defendió la estrategia de gradualidad, que prevé una reducción de dos horas por año para concluir en 2030.
"Reducir dos horas por año brinda certeza tanto a los trabajadores como a los empleadores. Permite ajustes organizativos, contratación progresiva y planeación presupuestal sin sobresaltos", puntualizó la diputada, señalando que la viabilidad es lo que garantiza que las transformaciones sociales sean sostenibles en el tiempo.
La diputada desmintió las versiones que sugieren un abaratamiento del costo de las horas extraordinarias, por el contrario, dijo, la reforma fortalece la protección del trabajador al establecer que cualquier tiempo adicional se contabilizará a partir de la hora 41 y no de la 49, como sucede actualmente.
Asimismo, destacó la incorporación de mecanismos modernos de supervisión, como el registro electrónico de la jornada, para evitar abusos y garantizar transparencia en los centros de trabajo.
Rosario Orozco Caballero aseguró que trabajar más horas no es sinónimo de vivir mejor y que el desarrollo de México no debe construirse sobre el agotamiento de su fuerza laboral.
"No estamos votando solo una cifra, estamos votando tiempo. Tiempo para las familias, para la educación, para el cuidado, tiempo para vivir", expresó.
Finalmente hizo un llamado, “hagamos historia. Aprobemos la semana laboral de 40 horas porque hay que trabajar para vivir, no vivir para trabajar”.