Llama monseñor a pedir por la paz en el país
El administrador apostólico de la Arquidiócesis de Puebla lamentó los asesinatos de Dariana Valencia Soriano, la doctora Rosa María Carrasco y el periodista Hamurabi Huesca, ocurridos durante la última semana.
Ante los hechos de violencia registrados en Puebla y Oaxaca, monseñor Víctor Sánchez Espinosa, durante la misa dominical desde Catedral hizo un llamado a reflexionar sobre la situación de inseguridad que atraviesa el país y a pedir por la paz, así como por el descanso eterno de las víctimas.
Durante su mensaje, el representante de la Iglesia católica poblana expresó su preocupación por la violencia que afecta a la sociedad y pidió a los fieles mantener sus oraciones para que prevalezca la tranquilidad en México.
“Sigue nuestra patria tristemente desangrándose y por muchos lados aparecen algunos signos de violencia. Sigamos pidiendo al Señor que nos mande su paz”, expresó.
En su oración, monseñor recordó a Dariana Valencia Soriano, adolescente de 15 años cuyo cuerpo fue localizado el pasado 6 de octubre en un inmueble abandonado del barrio de Xoloco, en el municipio de Teziutlán. La menor había sido reportada como desaparecida un día antes, luego de salir de su escuela. La Fiscalía General del Estado de Puebla investiga el caso bajo el protocolo de feminicidio.
También pidió por el eterno descanso de la doctora Rosa María Carrasco Fernández, médica internista de 71 años que fue encontrada sin vida el 6 de octubre en su consultorio, ubicado en el Condominio Médico BIOS, en la junta auxiliar de San Baltazar Campeche, en la capital poblana.
A estos casos se sumó el del periodista Hamurabi Huesca Manzano, director del portal Pinotepa Comunica, quien murió durante un ataque armado registrado el viernes 9 de octubre en Santiago Pinotepa Nacional, Oaxaca. El comunicador perdió la vida junto con otras personas que quedaron en medio de la agresión.
Los tres casos ocurrieron en un periodo de pocos días y volvieron a poner sobre la mesa la preocupación por la violencia contra mujeres, profesionales de la salud y trabajadores de los medios de comunicación.
Frente a este panorama, Sánchez Espinosa insistió en la importancia de pedir por la paz y el fin de la violencia que golpea a distintas regiones del país. Su mensaje estuvo centrado en recordar a las víctimas y encomendar sus vidas a Dios, en medio del dolor que sus muertes han provocado entre sus familiares y comunidades.