Acusa que el acuerdo por diésel alimentará la máquina de guerra rusa
El ex vicepresidente de los Estados Unidos con Donald Trump, Mike Pence, repudió la decisión del presidente republicano de levantar las sanciones sobre el combustible ruso en medio de los ataques continuos y brutales del mandatario Vladimir Putin contra objetivos civiles en Ucrania.
El ex aliado del trumpismo aseguró que la decisión no tiene sentido y es una traición al legado y al liderazgo del fallecido senador Lindsey Graham.
Pence menciona en un comunicado en sus redes sociales que, mientras Ucrania lucha por su supervivencia, la máquina de guerra de Putin continúa llevando a cabo su guerra terrorista contra poblaciones civiles y los inocentes ucranianos mueren todos los días.
Añadió que, ahora, en lugar de implementar las duras sanciones por las que Lindsey Graham luchó hasta su último aliento para promulgar, el presidente Trump ha anunciado que Estados Unidos está levantando las sanciones sobre la energía rusa, alimentando así la máquina de guerra de Putin.
Pence expone que pudoq ver de primera mano en Ucrania el mes pasado, Putin está perdiendo esta guerra. Ucrania ha combatido al ejército ruso hasta un punto muerto y ha reinventado la guerra con drones que llevan la lucha al corazón de Rusia, por lo que Estados Unidos no debería estar lanzando un salvavidas a la máquina de guerra de Putin.
Afirmó que ahora es el momento de mantenerse firmes contra la agresión rusa, como se hizo durante la primera administración Trump.
Pence recalca en la misiva, que Vladimir Putin no quiere la paz, Putin quiere Ucrania, y dijo no tener dudas de que si Putin arrolla a Ucrania, solo será cuestión de tiempo hasta que el ejército ruso cruce una frontera en la que las tropas estadunidenses tendrán que lidiar con él.
Pence asegura que Estados Unidos es el Líder del Mundo Libre y que por su Seguridad Nacional y por la seguridad de sus Aliados en Europa incluyendo Ucrania, el presidente Trump debería revocar este acuerdo de inmediato y volver a las fuertes políticas de nuestros cuatro años en la Casa Blanca; imponer duras sanciones a cualquier nación que compre energía rusa y trabajar con los aliados para asegurar que Ucrania tenga el apoyo militar que necesita para repeler y derrotar esta invasión rusa de una vez por todas.