Imprimir esta página
Lunes, 27 Abril 2026 21:27

No me divierte  

Escrito por
Valora este artículo
(0 votos)

Machomenos escribe Israel León O’Farrill 

Palabras clave: machismo, redes, género, burla, temor, cambio.

Desde hace tiempo pertenezco a diversos grupos dedicados a los temas de género en el Facebook. Y desde que estoy ahí veo con bastante disgusto algunos fenómenos que me parecen preocupantes. Para empezar, he de decir que estos grupos están plagados de hombres y mujeres -aunque en menor medida- que claramente no están de acuerdo con los discursos de género lo cual ya implica un despropósito. ¿Para qué entras en un grupo a favor de los discursos feministas, LGTBIQ+ y de nuevas masculinidades, si no estás de acuerdo con nada de lo que ahí se dice? Pues la respuesta es muy clara: entras a fastidiar, a criticar, a ridiculizar a quienes producen las publicaciones y a las y los que comentan a favor. Se trata de boicotear, generar ruido, desestimar y desalentar. Son cientos los comentarios que encuentro en muchas de estas publicaciones, unos más insultantes que los otros, pero, en general, todos con poco o nada de sustento, sin argumentos y con una visión bastante macha de la realidad. Se podría argumentar que estos espacios están invadidos de “bots” programados para producir discursos a lo bestia para inundarlos de odio y desaprobación; empero, al leer los mensajes, veo mucho menos IA y mucho más IMR (ignorancia machista retrógrada) y, por tanto, pienso que son personas, de carne y hueso. Francamente no sé qué sea peor: que envíen a la IA a expresar su estulticia, renunciando a ocupar el cerebro o el que ocupen el cerebro para ellos mismos escupir su propia estulticia. Patético.

Otro fenómeno relacionado con el anterior es la proliferación de publicaciones en modo “anónimo” o a través de perfiles falsos. Esto no sólo denota falta de seriedad, sino que implica cobardía. El anonimato producido por la muchedumbre es perfectamente equiparable con el que permiten las redes. Si de por sí es frecuente que cualquiera pueda afirmar la perogrullada más grande en la red, imaginemos cuando existe el anonimato… ¡sandez tras sandez, sin que participen la razón, la ética o el sentido común! Los que escribimos y publicamos reflexiones críticas sobre género y otros temas, recibimos comentarios burdos, lelos y, en no pocas ocasiones, agresivos, desde perfiles falsos o con la modalidad de “anónimo”. Es el perverso que avienta la piedra y esconde la mano.

Por si fuera poco, varias redes sociales permiten reaccionar a las publicaciones con emoticones diversos. El más molesto para mí es el de “me divierte”, que suele ser un porcentaje importante de las reacciones a publicaciones de género. Por ejemplo, en una donde se reflexionaba sobre el caso del adolescente incel que asesinó a dos maestras en Michoacán, abundaron las reacciones de “me divierte”. Y me pregunto: ¿qué es lo divertido? ¿Acaso quien reacciona de esa manera encuentra divertido el hecho? ¿O es que les parecen divertidas las reflexiones que se hacen desde perfiles claramente feministas y de otras masculinidades sobre un tema tan preocupante? ¿O simplemente es la burla como medio de descalificación? Claro, es justo decir que muchos de los “me divierte” que aparecen en estas publicaciones son realizados por miembros anónimos o de perfiles falsos. Aquí también el anonimato juega un papel fundamental pues, lo dicho, es una acción cobarde frente a situaciones lamentables y, lo reitero, sumamente preocupantes. Existen las comunidades incel, los voceros de la machósfera en sus redes sociales y hasta congresos ultra machos financiados por gobiernos bien piadosos, partidos de derecha e instituciones religiosas. Sin embargo, a la par envían huestes de violentadores y “comediantes” a grupos y perfiles que denominan “woke” para diversificar y extender sus discursos patriarcales, machos y retrógrados. A mí no me divierte nada de lo que estamos viviendo; no me divierten ni los feminicidios, ni las golpizas, ni los acosos, abusos o violencias de todo tipo; no lo hacen los deudores alimenticios, los padres ausentes o la violencia vicaria; mucho menos la complicidad de autoridades, jueces, abogados, líderes de partidos políticos, de los medios de comunicación, con el patriarcado y sus expresiones machas. Lo digo de frente, en este espacio y en mis redes; no necesito anonimatos ni reacciones bobas para expresar lo que siento, lo que me gusta o lo que rechazo. Ojalá todos pudiéramos hacer lo mismo, sin miedo o sin mezquindad y, por supuesto, hacernos responsables de nuestras palabras y expresiones. Pero entonces, el mundo no sería tan macho y quizá eso es lo que no gusta tanto.        

Información adicional

  • twitter: @
Visto 8 veces
Israel León O'Farril

Lo último de Israel León O'Farril

Artículos relacionados (por etiqueta)