Horas sangrientas

Horas sangrientas
Fernando Maldonado
Parabólica

Parabolica.mx escribe Fernando Maldonado

Hasta hace unas horas había sido imposible determinar identidad y sexo de los restos humanos que el viernes 5 fueron encontrados esparcidos en un tramo del Periférico Ecológico, en lo que constituye el primer desafío de enorme envergadura para las autoridades de los tres niveles de gobierno.

Una ficha informativa realizada en la escena del macabro hallazgo y entregada al titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Daniel Iván Cruz Luna a la que el columnista tuvo acceso daba cuenta con precisión que “las extremidades cefálicas se encontraban emplayadas, por tal motivo no se puede determinar no se puede determinar edad ni sexo”.

Basta revisar el argot utilizado por los especialistas en criminalidad, análisis forense y del ámbito policial, para condenar con energía expresiones frívolas de quienes pretenden sacar ventaja. Mas valdría a candidatos y funcionarios de los gobiernos federal, estatal y municipal abstenerse de intentar politizar el sangriento expediente por la ostentación del grupo criminal que actuó entre el viernes y el sábado en la zona metropolitana de la capital.

Sorprendentemente escueto, pero siniestro, se trata de una bitácora brutal que describe la fragmentación de siete personas que debieron tener alguien que los esperaba de regreso, pero no volverán. Y al mismo tiempo, nos permite asomar a la maldad humana que se expresa con esa aspereza, desafiante e inhumana.      

“Levantamiento # 25. Indicios B. Desconocido # 34: extremidad cefálica (cabeza) y extremidades corporales (manos)”, dice escueto el parte que se efectuó una vez que ya la noticia corría en redes y en mesas de desayuno este fin de semana, especialmente en los municipios conurbados a la capital.

La escueta comunicación que quedó asentada en la carpeta de investigación /FGEP/CDI/CGEIHD/HOMICIDIOS-I/000210/2024 dice mucho más allá de lo expresado en las líneas discursivas utilizadas por las autoridades municipales y estatales tras la evidencia.

Y como el medio es el mensaje, queda como constancia de la magnitud del desafío para los responsables de garantizar ambientes de certeza y seguridad entre la sociedad, la fotografía del último día hábil de la semana previa, bote pronto y fuera de agenda: el gobernador Sergio Salomón Céspedes Peregrina al centro, flaqueado por el gabinete de seguridad, incluyendo al titular de la Fiscalía General del Estado, Gilberto Higuera; el edil de la capital, Adán Domínguez y el resto de los presidentes municipales de la zona metropolitana, los responsables de Guardia Nacional y zona militar.

El titular de Seguridad, Daniel Iván Cruz Luna y el presidente municipal Adán Domínguez, aprovecharon sus respectivos espacios para presumir logros en sus ámbitos de competencia en materia de combate a la inseguridad y logros que resultaron innecesarios, huecos e inútiles.

No solo por la gravedad de acumular hasta este fin de semana 13 ejecuciones, los siete del viernes, los tres del miércoles y jueves en Zavaleta y un último en Azumiatla, sino por el mensaje que el grupo de que desmembró los cuerpos y los echó a la vía pública y que consiguieron su propósito: infundir miedo entre la gente de bien.

Entre el sábado y medio día del domingo el miedo colectivo se expresó de una u otra forma. La expresión violenta de quienes hayan decidido incursionar en Puebla no puede ser moneda de cambio en las campañas. La seriedad y la gravedad va mucho más allá del discurso que busca congraciarse con el electorado. Seamos serios.

 

@FerMaldonadoMX