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Martes, 06 Febrero 2018 20:28

#Elecciones2018: Más tiempos negros para la prensa

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Se viven tiempos aciagos para los encargados de relatar el jornal en este país

‘Con más de 10 periodistas asesinados en menos de un año, casi 50 en el sexenio actual y un aproximado a 200 en los últimos 20 años, la situación que vive la prensa en el país es por mucho apremiante y desesperada’, estás fueron palabras de la columna Los Lozano, Yunes, AMLO o Peña, la misma especie ante la prensa http://www.parabolica.mx/2017/columnas/mi-villano-favorito/item/4965, publicada apenas el pasado 30 de agosto del presente año.

En plenas precampañas y con el periodo electoral más intenso en puerta, los candidatos presidenciales ya dejaron ver el cobre en el tema de libertad de expresión, no se avisara ningún cambio al negro panorama actual.

Y es que lejos de la rebatinga y los cruces de acusaciones de corrupción, incongruencias y falsas notas que veremos en los próximos meses, la prensa que se mantiene al margen de los contratos multimillonarios de gobiernos en México, corre con la peor suerte.

El mejor ejemplo de este cáncer de opacidad, falta de transparencia y persecución al periodismo de investigación es Enrique Peña. El actual mandatario no se sometió en todo lo que va de su sexenio a una sola conferencia de prensa, mucho menos a cuestionamientos de la prensa no controlada por sus asesores, y bueno, muy seguramente tampoco lo hará en los siguientes meses.

El Mandatario pudo haber presionado con todo el empacho del mundo a una radiodifusora para que se corriera a la periodista y el equipo que fue el causante de que la palabra corrupto sea el tercer apellido del presidente Peña Nieto. Entiéndame Eduardo Sánchez, MVS y la Casa Blanca publicada por Aristegui.

Otro signo de que no son buenos tiempos, son los mensajes lanzados en redes por Andrés Manuel López Obrador, que no abren debate, que solo descalifican, con o sin razón, pero omiten los argumentos para contrarrestar las posturas contrarias.

Tampoco es que sea el único, el propio José Antonio Meade también lanzó una amenaza contra Animal Político por vincularlo con temas como las empresas fantasma de Javier Duarte, los Paradise Papers o la Estafa Maestra, en donde el candidato tiene metidas las dos piernas, el cuello y solo le permite respirar un pequeño espacio de la nariz que sale a flote.

E incluso, Ricardo Anaya, el otro precandidato presidencial, descalificando la portada de Proceso, la investigación de Álvaro Delgado diciendo que la filtración proviene del gobierno federal para así omitir la rendición de cuentas a la que debe estar sujeto por aspirar al puesto que busca.

Además, las declaraciones de Dante Delgado, para censurar a la prensa por no ir con su estrategia. También el gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, se ha mofado de los comunicadores y ante cada crítica responde que extrañan al gobierno anterior, ya incluso, amenazó a López Dóriga por mencionar a su hijo y se mantiene alerta de cualquier mala insinuación.

Así, en todas las trincheras, calificativos, denostaciones a diestra y siniestra encierran un complejo panorama para quienes se ganan la vida contando historias en forma libre.

Repito, no son para nada buenos tiempos.