24 horas en la vida de una mujer ordinaria

24 horas en la vida de una mujer ordinaria
Rosa María Lechuga
Cartas desde París Rosa María Lechuga

Cartas desde París por Rosa María Lechuga 

Paris vive una renovación de lugares culturales que han reavivado la capital europea tras la crisis sanitaria de la COVID 19, proyectos que vieron la luz después de años de trabajo y remodelación como lo es el caso de la “Bourse de Commerce”, la fundación “Cartier” (ambos de arte contemporáneo) y el famosísimo centro comercial de Art Nouveau, “La Samaritane”.

Y no son todos los proyectos, pero si se encuentran entre los más emblemáticos ya que geográficamente se ubican en el corazón de París y además de ser fuertes exponentes del arte, representan también el rescate de una parte de la historia de la ciudad más bonita del mundo.

François Pinault, responsable de la renovación de la Bourse de Commerce, le ha apostado al rescate de lugares históricos de la “Ciudad Luz” como es el caso del ex hotel estilo Napoleón III y que ahora es un lugar imprescindible, sobre todo para el mundo del arte y entender el who is who en los tiempos modernos.

Fotografía, escultura, pintura, música, todo en un mismo lugar rodeado de minimalismo, pero con un enorme contenido de la historia de la humanidad, del hombre, de la mujer, de la sexualidad, de la sociedad, de la transformación de realidades, del reacomodo de roles y de la subversión de emociones del ser humano.

En una de las salas del edificio se exhibe la obra de Michael Journiac quien ataviado de una femme bourgeoise, plasma las “24 horas en la vida de una mujer ordinaria”. Un trasvesti que cuenta la historia del rol de la fémina en los años 70’s y muestra los “fantasmas” a través de una subserie de fotografías, que ella puede alimentar en la cotidianidad de su vida.

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Phantomes, rêves ou cauchemars!

Como puta, o esposa, o Cover Girl, o como amante de un Playboy, o maternando, o siendo esposa, o militante, o como una mujer que sufre un aborto, o un rapto o tanto peor, una violación, o que se convierte en lesbiana o simplemente una reina.

Para él, la condición de mujer, “sería un regalo envenedado” y en el arte de la seducción entre un hombre y ésta, no es más que un juego donde “al atrapar a la mujer, el hombre se atrapa a sí mismo”.

En Francia, al menos la fotografía a través de la mirada de Journiac se convierte en un arma para luchar contra los estereotipos y revolver las nociones de identidad y se abre a otros cuestionamientos sobre el arte, el género y la sexualidad.

Y lo logró Michael Journiac quien exhibe la diversidad de bellezas que en una mujer puede haber, desde la puta hasta la que es una reina.

 

@laituecita