Elecciones 2024: la batalla digital

Elecciones 2024: la batalla digital
Fernando Maldonado
Parabólica

 Parabolica.MX escribe Fernando Maldonado  

Corre en cadenas de distribución de WhatsApp, cuentas en X, Tik Tok o YouTube información parcial, cargada de clasismo, enojo mal canalizado y hasta con mentiras sobre quienes buscan desacreditar a competidoras y competidores en la carrera por el voto del electorado. 

En Puebla ha colocado como blanco de ese tipo de mensajes al candidato a la presidencia municipal de la capital por la coalición de Morena y aliados, Pepe Chedraui o el aspirante a diputado federal por la mixteca, Eduardo Castillo. Es temprano para ese tipo de ataques en una campaña que apenas comienza, pero la pugna por el poder entre fuerzas políticas explica todo. No serán los únicos y tampoco los últimos porque lo que está en juego es mucho.   

En la competencia interna, con correligionarios como protagonistas o en la elección constitucional, el instrumento para influir o persuadir al electorado está en la esfera digital.  

Son las campañas de contraste que dan rienda suelta a hordas de usuarios de redes que alimentan una narrativa que satisface a un sector de usuarios de ese tipo de plataformas que buscan un cauce a las emociones que contienen por razones de diversa índole, asociadas en su mayoría con el odio, la simpatía o la esperanza.      

No existe futuro posible en la esfera pública sin el uso de las redes sociales. En este proceso electoral en el que un conjunto de personajes de la escena espera acceder a alguno de los 3 mil 332 cargos de elección popular -desde la Presidencia de la República hasta el mas pequeño municipio de la serranía poblana- deben estar en todo tipo de plataformas. 

El politólogo Christian Solmoirago lo explica con precisión: la irrupción del mensaje puede cambiar radicalmente el sentimiento de la mayoría del electorado en la antesala del proceso en curso debido a la existencia de una sociedad líquida que cambia de opinión con inusitada rapidez.      

En Puebla existen ejemplos que evidencian la tesis del estudioso de la ciencia política que midió con la firma Solmoirago Consultores el fenómeno de Javier Milei, un disruptivo candidato a la presidencia de Argentina que pudo conectar con el 90 por ciento de los jóvenes en edad para votar en ese inédito ejercicio democrático en el Cono Sur.   

Y esa definición puede también prever un escenario extremadamente complejo para la candidata presidencial del frente Fuerza y Corazón por México, Xóchitl Gálvez con la divulgación de un video que exhibe a su hijo Juan Pablo Sánchez Gálvez pasado de tragos a las afueras de un antro en Mazaryk y que convirtió en una poderosa tendencia a Polanco en las redes sociales.

Pasaron tres horas desde la publicación de ese material para que el propio protagonista de la escena ofreciera una disculpa para luego anunciar que dejó la responsabilidad que se le entregó en la campaña electoral de su propia madre. La dimensión del daño está lejos de ser cuantificada con precisión, pero se trata de lo que el politólogo Solmoirago define como un mensaje disruptivo.

Hace cuatro semanas que comenzó el proceso electoral federal y apenas cuatro días de que la contienda estatal comenzó. Median 60 días para el día de la elección y ya las redes se han adueñado de la conversación política. Mucho más se conocerá en las próximas semanas y del tipo de mensajes, así como su origen nos permitirá ver luces respecto del desenlace de la contienda en curso.

@FerMaldonadoMX