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Viernes, 09 Febrero 2018 12:49

Para los amantes del buen Pozole...

Un lugar de sabor y tradición: Pozolería Matamoros

Justo en el centro de la capital poblana, en la esquina de Juan de Palafox y Mendoza con la Calle 6 Norte, se encuentra uno de los centros del placer culinario más concurridos en Puebla, la tradicional Pozolería Matamoros.

Entre todas las pozolerías con el sello Matamoros, este lugar ubicado a dos cuadras del Zócalo es especial, tanto por la bella arquitectura en donde se encuentra establecido, como por los edificios que rodean el restaurante y porque en ella, se sirve además del tradicional pozole blanco, el rojo, uno de los más tradicionales entre el paladar de los mexicanos.

El edificio ubicado a un costado del edificio del Carolino, es uno de los pocos de la Pozolería Matamoros en los que se sirve cerveza acompañada de chelada o michelada como desee el cliente. Además, también manejan el rábano, uno de los ingredientes favoritos de comensales de pozole que no está presente en algunos de los restaurantes de esta casa.

El pozole que sirven tiene un sabor especial, distinto al resto de las pozolerías de la ciudad. Orégano y el chile en polvo (muy picoso) complementan el sabor de los platos que vienen bien servidos, con el pollo o cerdo ya desmenuzado, acompañado de granos grandes de maíz pozolero.

Pero no solo hay pozole en el menú, apelando a la gastronomía poblana, se pueden encontrar chalupas en distintas salsas, los tradicionales taquitos de cabeza, maciza o surtido, además de tostadas con muy variados ingredientes. Cuentan con flanes, carlotas o cremitas, como postre.

El servicio es eficiente, un grupo de al menos 15 jóvenes que deben oscilar los 20 y 35 años de esas, recorren todo el lugar bien distribuidos, con un servicio amable que hace tener ganas de siempre regresar.

Y recuerde que, si quiere llegar y encontrar abierto, no debe presentarse los miércoles que es el día de descanso del equipo de trabajadores de ese espacio del sabor.

 

El dato histórico:

El nombre de pozole, es de origen náhuatl, significa 'espuma', porque se prepara con granos de un maíz especial llamado cacahuazintle, que durante dos horas se precoce en una solución de agua con óxido de calcio, de este modo los granos de maíz pierden la cáscara fibrosa que los cubre y cuando hierven se abren como flor, lo cual les da una apariencia de espuma. Una vez listo, el maíz se agrega a una caldo con pollo o cerdo deshebrado, que se adereza con lechuga, cebolla, orégano, limón, rábano, chile y tortillas tostadas.

Fray Bernardino de Sahagún relata en la Historia General de las Cosas de la Nueva España, que durante las ceremonias en honor al dios Xipe Tótec (Nuestro Señor Desollado), al emperador Moctezuma se le servía un enorme plato de pozole, coronado con el muslo de un prisionero sacrificado.

Este es el origen del platillo que podemos degustar con placer.